El Congreso de Perú resolvió este martes la destitución del presidente interino José Jerí, profundizando el ciclo de inestabilidad política que ha marcado al país en los últimos años. Con esta decisión, el país suma un nuevo cambio en la jefatura del Estado en menos de una década.
La censura fue aprobada por 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones. La medida se fundamentó en las investigaciones abiertas durante su breve gestión —que se extendió por cerca de cuatro meses— vinculadas a encuentros reservados con empresarios chinos que mantienen contratos con el Estado, además de cuestionamientos por eventuales irregularidades en designaciones de funcionarias que habrían sostenido reuniones previas con él en el Palacio de Gobierno.
Jerí había asumido la conducción del Ejecutivo de manera provisional en su calidad de presidente del Congreso, luego de la destitución de Dina Boluarte en octubre pasado. Sin embargo, al ser removido de la presidencia del Parlamento mediante la moción de censura, quedó automáticamente sin efecto su rol como jefe de Estado encargado.
Tras la votación, la mesa directiva del Legislativo declaró vacante tanto la presidencia del Congreso como la de la República, activando el mecanismo para elegir a una nueva autoridad parlamentaria. Según lo informado, la sesión para escoger al próximo titular del Congreso se realizará el miércoles 18 de febrero a las 18:00 horas, mientras que las candidaturas podrán inscribirse hasta la tarde del martes previo.
El episodio vuelve a evidenciar la fragilidad institucional que enfrenta Perú, donde los enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Legislativo han derivado en sucesivos reemplazos presidenciales en los últimos años.
El Maipo




