Un reciente monitoreo en el Parque Nacional Queulat, en la Región de Aysén, permitió confirmar la presencia del monito del monte en el sector Angostura, aportando nuevas evidencias sobre la biodiversidad del área y el buen estado de conservación de sus ecosistemas.
Este pequeño marsupial nocturno, endémico de los bosques templados del sur de Chile, es considerado una especie con problemas de conservación. Su registro no solo amplía la información sobre su distribución, sino que también refuerza la relevancia del parque como refugio de fauna nativa.
«La detección de esta especie con problemas de conservación, es posible gracias al esfuerzo y constancia del trabajo de todo el equipo técnico particularmente de los y las guardaparques, quienes entre otras funciones, realizan sistemáticamente el monitoreo de la biodiversidad en sus áreas protegidas», sostuvo Marcela Piñones, directora regional de CONAF Aysén.
El hallazgo forma parte de un estudio impulsado por CONAF en conjunto con el Centro de Investigación de Ecosistemas de la Patagonia (CIEP), cuyo objetivo es identificar la presencia de esta especie en distintas áreas protegidas de la región.
Para ello, se implementó un sistema de monitoreo pasivo mediante cámaras trampa, instaladas en puntos estratégicos del hábitat del monito del monte. Esta técnica permite registrar especies sin intervenir su entorno natural, facilitando la observación de animales de hábitos esquivos.
Gracias a este método, se logró confirmar su presencia en el parque, integrándolo como un nuevo objeto de conservación dentro del área protegida.
El monito del monte es considerado un “fósil viviente”, ya que pertenece a un antiguo linaje de marsupiales con vínculos evolutivos más cercanos a especies de Australia que a las del continente americano. Además, cumple un rol clave como indicador ecológico, al depender de bosques antiguos y bien conservados para su supervivencia.
«Este tipo de investigaciones permite descubrir a través del monitoreo sistemático, especies poco visibles y claves. El monito del monte es extremadamente sensible a la fragmentación del hábitat y a la pérdida del sotobosque (la vegetación baja y densa como la quila) la confirmación de la presencia de esta especie es un indicador de salud ecosistémica», explicó Andrea Bahamonde, jefa del Departamento de Áreas Silvestres Protegidas.
Desde la administración del Parque Nacional Queulat señalaron que este registro refuerza la importancia del área en materia de conservación y ciencia, en un contexto donde la protección de los ecosistemas del sur de Chile sigue siendo un desafío permanente.
El Maipo




