El Programa de Difusión Tecnológica (PDT), financiado por Corfo y ejecutado por INIA Carillanca, busca proteger la ganadería ovina de la región frente a los ataques de predadores y resguardar el sustento de las familias rurales.
Los ataques de perros asilvestrados y de libre deambular representan una de las mayores amenazas para la ganadería ovina en la Región de La Araucanía, generando alta mortalidad de animales, severas pérdidas económicas y un fuerte impacto en el bienestar animal. Para combatir esta problemática, Corfo Araucanía financia el Programa de Difusión Tecnológica (PDT) “Mitigación del impacto de perros asilvestrados en la ganadería ovina de La Araucanía”, iniciativa ejecutada por INIA Carillanca y liderada por los investigadores extensionistas Dr. Francisco Canto y Gabriela Chahín.
El programa busca difundir, validar y transferir estrategias de manejo predial y soluciones tecnológicas adaptadas a los sistemas productivos de comunas como Victoria, Curacautín y Lautaro.
Innovación y tradición en terreno: El uso de burros guardianes
En el Fundo Santa Ana de la comuna de Victoria se llevó a cabo el Día de Campo “Protección de rebaños ovinos mediante Animales Guardianes: Burros”, jornada que reunió a productores, técnicos y autoridades para conocer soluciones prácticas.
Entre las herramientas evaluadas por el programa destacan collares con alertas visuales y sonoras, monitoreo GPS, perros protectores y, de manera muy destacada, la incorporación de burros guardianes.

“A través de este trabajo se ha podido demostrar científicamente que los burros cumplen una labor efectiva en la protección de los rebaños, ahuyentando a los perros y reduciendo significativamente los ataques. Los agricultores que han incorporado esta tecnología han comprobado sus beneficios”, destacó Henry Leal, Director Regional de Corfo Araucanía.
Por su parte, Marcelo Quezada, especialista en producción ovina de INIA Rayentué, explicó que esta estrategia —ya probada con éxito en Los Lagos— convierte al burro en el líder del rebaño.
“A través de su rebuzno, el burro actúa como una alarma natural que advierte sobre amenazas de perros o zorros. Es una solución de bajo costo, fácil de implementar y amigable con el medio ambiente. Para que sea óptimo, el burro debe criarse desde temprano junto a las ovejas para que las considere parte de su grupo familiar”, precisó Quezada.
Un impulso a la sostenibilidad y la “Ruta del Cordero”
El resguardo del ganado no solo protege el patrimonio de la agricultura familiar campesina, sino que fortalece iniciativas regionales como la Ruta del Cordero y del Chivo, orientada a potenciar la gastronomía y el turismo rural.
“Para potenciar esta cadena de valor, es fundamental que los productores puedan resguardar su ganado y asegurar la producción de carne ovina que abastece esta creciente demanda”, añadió Leal.
Asimismo, la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Sarai Salazar, valoró la transferencia de conocimiento en terreno: “Resulta sorprendente cómo la incorporación de un animal guardián o una nueva tecnología puede generar un impacto tan significativo en la calidad de vida y el trabajo diario de los ganaderos”.
Trabajo colaborativo para el campo
El proyecto cuenta con el apoyo estratégico de la Cooperativa Ovinos de Victoria (OVICOOP) y la Universidad Austral de Chile, a través de su Facultad de Ciencias Agrarias y Alimentarias.
A través de unidades demostrativas, capacitaciones y la generación de evidencia técnica, el programa liderado por INIA Carillanca espera entregar soluciones concretas, sostenibles y escalables que protejan el ganado menor y aseguren la competitividad de la ganadería ovina en La Araucanía.
El Maipo




