El Ministerio de Agricultura, Odepa y el SAG, con el apoyo de SUBREI, inauguraron un taller internacional que reúne a 21 economías del Asia-Pacífico para unificar criterios sobre zonificación animal y asegurar la producción de alimentos.
Con el objetivo estratégico de fortalecer las capacidades de respuesta ante emergencias sanitarias y garantizar la continuidad del comercio global de alimentos, Chile dio el puntapié inicial al taller internacional APEC: “Zonificación en Sanidad Animal: Compartiendo Experiencias y Buenas Prácticas para Mejorar la Producción de Alimentos”.
La iniciativa —impulsada por el Ministerio de Agricultura, la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa) y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), junto al apoyo de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI)— cuenta con el copatrocinio de Perú, México, Nueva Zelandia e Indonesia. El encuentro congrega a delegados públicos y privados de las 21 economías de la región, consolidando la experiencia chilena como un referente de cooperación regional.
Validación técnica ante los mercados globales
El subsecretario de Agricultura, Francesco Venezian, destacó el valor de este espacio para visibilizar el riguroso estándar chileno:
“Para los organismos internacionales vinculados a la sanidad animal, es fundamental conocer el trabajo que realiza Chile en materia de seguridad sanitaria. Esto incluye la forma en que enfrentamos enfermedades que pueden afectar nuestro sistema exportador, como la influenza aviar, así como los esfuerzos de control y erradicación de patologías como la brucelosis, entre otras”.
Asimismo, la autoridad ministerial explicó que el taller es una plataforma clave para demostrar a los mercados internacionales el compromiso del país con la vigilancia epidemiológica. “Garantizamos que los productos de origen animal que Chile exporta cumplen con los más altos estándares sanitarios y son plenamente aptos para el consumo humano”, enfatizó Venezian.
De la reacción a la prevención articulada
Por su parte, la directora nacional (s) de Odepa, Daniela Acuña, relevó la articulación del Estado chileno a través de sus distintas carteras y la red de Agregadurías Agrícolas. Tomando como base las contingencias sanitarias recientes, Acuña subrayó las ventajas del modelo:
- Modernización: Permite transitar de la reacción aislada a una gestión preventiva y articulada.
- Confianza: Fortalece los lazos técnicos entre economías que comparten desafíos en seguridad alimentaria y comercio.
- Aprendizaje: Facilita la adopción de buenas prácticas internacionales.
En esa misma línea, el director nacional del SAG, Domingo Rojas, remarcó el impacto económico y sanitario de la zonificación:
“Esto se construye a través de la confianza y el trabajo colaborativo. Es fundamental poder sentarse con nuestras contrapartes a discutir cuáles son las buenas prácticas y eso nos lleve a poder desarrollar de mejor manera esta herramienta que facilita el comercio y, al final, es un beneficio tanto para productores como para consumidores”.
Hacia una Guía de Referencia APEC
El encuentro no solo funcionará como un espacio de diálogo, sino que tendrá un impacto metodológico a largo plazo. Durante las jornadas de trabajo, las economías miembros avanzarán en el diseño de criterios comunes que servirán como base para la redacción de la futura Guía de Referencia APEC sobre Zonificación en Sanidad Animal.
Con este hito, Chile reafirma su rol en el Asia-Pacífico, promoviendo herramientas técnicas que logran compatibilizar la estricta protección de la salud animal con el flujo ininterrumpido del comercio seguro y la resiliencia de los sistemas agroalimentarios del futuro.
El Maipo




