La comuna conmemoró un nuevo año de historia con una jornada que incluyó misa de acción de gracias y una gran fiesta en el Estadio Municipal
La comunidad de Calera de Tango celebró este fin de semana su aniversario número 111 con una nutrida agenda de actividades que convocó a autoridades, dirigentes sociales y vecinos de la comuna.
La celebración fue encabezada por la alcaldesa Hortensia Mora, junto al delegado presidencial provincial Mauricio Orrego, la consejera regional Nicole Aguilera y los concejales Lorca, Cornejo, Vallejos y Quezada. También participaron representantes de Carabineros, Bomberos, el Ejército, la PDI, el equipo municipal, la Corporación de Salud y numerosas organizaciones sociales.
Entre las actividades destacó una emotiva misa de acción de gracias, que se convirtió en una instancia de encuentro, reflexión y unidad para la comunidad. La jornada culminó con una gran fiesta realizada en el Estadio Municipal, donde vecinos y vecinas compartieron en un ambiente de celebración.
Un territorio con profundas raíces históricas
El valle de Tango fue habitado originalmente por pueblos originarios que desarrollaron la actividad agrícola mediante complejos sistemas de regadío. A partir del siglo XVI, durante la conquista española, el Cabildo de Santiago otorgó estas tierras en calidad de encomiendas a Jerónimo de Alderete y Marcos Veas.
En 1685, la congregación jesuita adquirió los terrenos, dando origen a la hacienda La Calera, que transformó la zona en un importante centro de ingenios, talleres de oficios y diversificación productiva agrícola.
A mediados del siglo XIX se introdujeron innovaciones y obras de regadío que permitieron aprovechar las aguas del río Maipo, consolidando la agricultura como actividad principal incluyendo; lecherías, cultivos de cereales, chacarería, actividad forestal y fruticultura.
Ya casi a fines del siglo XX, el proceso de la Reforma Agraria generó profundas transformaciones que posibilitaron la modernización y el proceso agroexportador frutícola de la comuna.
La Polvera: patrimonio industrial y leyendas locales
Mención especial merece la Fábrica Nacional de la Pólvora, conocida como “La Polvera”, importante industria chilena que funcionó entre 1872 y 1957. Esta fábrica abastecía al ejército y la minería, alcanzando su apogeo durante la Segunda Guerra Mundial, cuando llegó incluso a exportar.
La Polvera fue un motor económico y social que transformó el territorio y contribuyó a forjar la identidad rural de Calera de Tango. Sin embargo, también fue escenario de graves accidentes, como una explosión en 1930, que dieron origen a leyendas y relatos paranormales sobre lamentos y apariciones en las ruinas, especialmente en noches frías.
Actualmente, las antiguas bodegas y oficinas administrativas, adquiridas por la Municipalidad en 1966, funcionan como sede municipal. Se conservan vestigios y relatos en la Biblioteca Pública, siendo un foco de investigación histórica y parte de las tradiciones locales. Además, trozos de piedra de molino utilizados en la fábrica se exhiben en la entrada del parque del cerro Chena.
El aniversario 111 de Calera de Tango fue una oportunidad para celebrar no solo el presente de la comuna, sino también su rico patrimonio histórico y cultural que continúa vivo en la memoria de sus habitantes.
El Maipo



