Universidad Católica volvió al escenario internacional con una derrota. Boca Juniors se impuso por 2-1 en el Claro Arena y comenzó con el pie derecho su participación en la Copa Libertadores 2026, en un encuentro intenso y con alto nivel de fricción desde los primeros minutos.
El compromiso arrancó con mucha disputa en la mitad de la cancha y varios roces que incluso derivaron en un conato tras una infracción fuerte, reflejando la tensión con la que ambos equipos afrontaron el debut. En ese contexto, el conjunto argentino logró abrir la cuenta a los 16 minutos. Leandro Paredes capturó un balón suelto fuera del área y sacó un remate preciso que dejó sin opciones al arquero cruzado.
Tras el gol, el cuadro visitante manejó con mayor tranquilidad el desarrollo del juego, cerrando espacios y limitando las aproximaciones del elenco chileno, que tuvo dificultades para generar peligro durante la primera mitad.
En el complemento, Universidad Católica mostró una leve reacción y avisó con un cabezazo de Fernando Zampedri que fue bien controlado por el portero Leandro Brey. Sin embargo, Boca mantuvo el orden defensivo y aprovechó sus momentos para ampliar la ventaja.
A los 65 minutos, el equipo argentino construyó una jugada colectiva que terminó con la definición de Adam Bareiro dentro del área, tras una habilitación desde la banda que dejó mal posicionada a la defensa local.
Cuando el partido entraba en su recta final, la UC logró descontar. Juan Ignacio Díaz marcó luego de una acción revisada por el VAR, que terminó validando la anotación y devolviendo la ilusión al conjunto cruzado. Pese al empuje en los últimos minutos, los dirigidos por el cuadro chileno no lograron alcanzar la igualdad.
Con este resultado, Boca Juniors suma sus primeros tres puntos en el Grupo D del torneo continental, mientras Universidad Católica deberá buscar la recuperación en la próxima jornada cuando visite a Cruzeiro.
El Maipo




