El Super Bowl 2026 tuvo un momento sin precedentes cuando Bad Bunny protagonizó el espectáculo de medio tiempo en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, convirtiéndose en el primer artista en ofrecer una presentación completamente en español en el evento deportivo más visto del planeta.
Cerca de las 22:20 horas en Chile, el puertorriqueño tomó el escenario con un montaje cargado de identidad, emoción y referencias directas a la cultura latina. Durante trece minutos, el artista desplegó un recorrido musical y visual que conectó con millones de espectadores, especialmente con la audiencia latinoamericana.
La puesta en escena se inició con “Tití me preguntó”, mientras el escenario recreaba calles inspiradas en Puerto Rico. A partir de ahí, el show avanzó como un relato continuo cuyo eje fue la celebración de un matrimonio, recurso narrativo que permitió entrelazar música, baile y símbolos culturales reconocibles para distintas generaciones.
El espectáculo estuvo marcado por una serie de apariciones sorpresivas. El actor Pedro Pascal fue parte de la escenografía en “La Casita”, uno de los espacios más representativos de la última gira del cantante. A ello se sumaron figuras como Karol G, Young Miko, Jessica Alba y Cardi B, que reforzaron el carácter transversal y global de la presentación.
Uno de los momentos más comentados fue la participación de Lady Gaga, quien interpretó una versión en clave salsa de “Die With a Smile” y luego compartió pista de baile con Bad Bunny en los primeros acordes de “Baile Inolvidable”. La emoción alcanzó su punto más alto con la aparición de Ricky Martin, quien interpretó “Lo que le pasó a Hawaii”, canción que aborda problemáticas como la gentrificación y la pérdida de identidad cultural en Puerto Rico.
Con una bandera puertorriqueña sobre los hombros y rodeado de cientos de bailarines, Bad Bunny reforzó el mensaje político y cultural de su propuesta, subrayando el orgullo latino en uno de los escenarios más influyentes del mundo.
El cierre llegó con “DtMF”, tema que da nombre a su más reciente álbum y que fue distinguido como Álbum del Año en los Grammy. Antes de finalizar, el artista pronunció la frase “God Bless América” y enumeró uno a uno los países del continente, mientras bailarines portaban sus respectivas banderas. Los fuegos artificiales estallaron al mencionar Puerto Rico y las pantallas del estadio dejaron un mensaje final que resumió el espíritu del espectáculo: “La única cosa más poderosa que el odio es el amor”.
El Maipo



