(Brasilia) La autonomía financiera es el principal objetivo de las mujeres brasileñas en el trabajo, según una investigación divulgada hoy, que también muestra persistentes desigualdades de género en el mercado laboral.
El estudio Mujeres y Mercado de Trabajo 2026, elaborado por la consultora Maya con apoyo de la plataforma de educación corporativa Koru, señala que el 37,3 por ciento de las entrevistadas considera la independencia económica como su mayor aspiración en la actualidad.
La salud mental y física aparece en un segundo nivel de prioridad, mencionada por 31,1 por ciento de las participantes, seguida por la realización profesional, con 23,2 por ciento, en tanto las expectativas amorosas fueron citadas por apenas un 7,9 por ciento.
Para la directora de la consultora Maya, Paola Carvalho, la búsqueda de independencia económica está vinculada con la capacidad de tomar decisiones sobre la propia vida.
Según explicó, contar con ingresos permite elegir caminos profesionales, garantizar mejores condiciones para la familia o incluso abandonar relaciones abusivas.
El estudio, difundido con motivo de celebrarse el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer, fue elaborado a partir de respuestas voluntarias de cerca de 180 mujeres de distintas regiones del país.
Los resultados también revelan la desigual distribución en las estructuras empresariales, pues la mayor parte de las entrevistadas ocupa puestos operativos o intermedios, como analistas y coordinadoras, mientras solo un 5,6 por ciento afirmó desempeñar cargos de dirección y apenas 0,6 por ciento alcanza posiciones ejecutivas de mayor nivel.
El sondeo también refleja percepciones de desigualdad en el acceso a oportunidades porque, para el 53,2 por ciento de las entrevistadas, las mujeres no tienen las mismas posibilidades de crecimiento que los hombres dentro de las empresas.
Otro 29,5 por ciento considera que las oportunidades existen solo parcialmente, mientras 18,2 por ciento afirma percibir igualdad en ese aspecto.
De acuerdo con el informe, el 72,9 por ciento de las participantes asegura haber sufrido algún tipo de prejuicio en el ambiente laboral por ser mujer, como recibir comentarios sexistas, observaciones sobre la apariencia física e interrupciones constantes durante reuniones de trabajo.
También fueron mencionados episodios de apropiación de ideas por colegas y cuestionamientos a la capacidad técnica de las profesionales.
Raissa Florence, cofundadora y directora de Nuevos Negocios en Koru, manifestó a que la permanencia de las mujeres en el mercado laboral aún enfrenta obstáculos, ya que, a menudo, la presión no solo proviene de la carga de trabajo.
“También existe la necesidad constante de demostrar competencia profesional. Cuando esto se combina con la maternidad, el esfuerzo que se les exige a las mujeres aumenta”, afirmó.
El Maipo/PL




