El Centro Experimental INIA Pampa Concordia presentó su nueva infraestructura científica destinada a desarrollar agricultura sustentable en condiciones extremas del desierto.
El Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) dio a conocer este lunes los avances del futuro Centro Regional INIA Ururi durante la actividad “Amanecer de la agricultura en el desierto”, celebrada en el Centro Experimental INIA Pampa Concordia. La iniciativa busca consolidar a la región como un referente en investigación agrícola bajo condiciones climáticas extremas, señaló la oficina de prensa de este organismo.
El encuentro congregó a autoridades nacionales y regionales, agricultores, investigadores y representantes del sector productivo local, quienes conocieron los progresos en infraestructura científica y transferencia tecnológica para la agricultura del norte del país.
Hitos principales
Durante la jornada se presentaron cuatro logros fundamentales: la entrega de la maqueta virtual del Centro Regional INIA Ururi, la recepción final de la obra de conducción de agua del pozo INIA, la inauguración de un invernadero científico y el lanzamiento de un programa CORFO para modernizar las capacidades tecnológicas del instituto.
Carlos Furche, director nacional de INIA, destacó el valor estratégico del proyecto: “Este centro nos da la posibilidad de acelerar el mejoramiento genético y refuerza el carácter nacional de INIA. Aquí se está gestando un programa de agricultura del desierto a otra escala, que nos permitirá aprovechar recursos naturales estratégicos como el clima y la disponibilidad de agua a partir de procesos de desalinización”.
Agricultura del desierto como solución climática
Alexia Vázquez Pino, Seremi de Ciencia de la región, subrayó la importancia del convenio de colaboración: “Esta unión permite traer infraestructura, pensamiento e investigación para enfrentar los desafíos del cambio climático, donde la agricultura juega un rol relevante tanto a nivel regional como mundial”.
Marjorie Allende, directora de INIA Ururi, enfatizó que la agricultura del desierto ofrece respuestas concretas ante el escenario actual: “El desarrollo tecnológico que impulsamos en el Norte Grande es clave para generar investigaciones y soluciones que permitirán enfrentar la escasez hídrica y producir de manera más eficiente en condiciones extremas”.
Proyectos en marcha
En esta etapa inicial, INIA Ururi ha validado 21 líneas de variedades de cultivos, trabajando con arroz climáticamente inteligente mediante riego por goteo. Además, está analizando cultivos de alfalfa con riego subterráneo, tecnología que será evaluada para determinar el ahorro hídrico alcanzable en zona desértica.
La actividad concluyó con una ceremonia ancestral Aymara llamada Pawa, que bendijo el terreno y agradeció a la madre tierra y el agua, promoviendo el trabajo colaborativo público-privado para el desarrollo agropecuario del Norte Grande.
El Maipo



