Por Javier Benítez
Esta semana comenzaron huelgas de advertencia en la industria metalúrgica y electrónica de Alemania tras el fin del período de “paz laboral”, una etapa en la que rige el compromiso de no realizar medidas de fuerza. El sindicato IG Metall anunció más huelgas previstas durante la semana en más de 2.000 empresas.
Alemania descarriló por completo
El sindicato IG Metall informó que el 2 de noviembre se realizaron más de 200 acciones de huelga en todo el país, incluidas en empresas como Audi, Liebherr, Mercedes, Miele, Philips, Rolls-Royce, Schaeffler, ZF y Siemens.
En este escenario, dicha organización señaló que esta escalada responde a la oferta de los empleadores en la segunda ronda de negociaciones de 2026: un aumento del 1,3% a partir de julio de 2028, además de una posible suma única a mediados de 2027 en empresas con buen rendimiento.
El sindicato reclama un incremento salarial del 5% durante 12 meses y pide garantizar los empleos y las plantas.
“Que una burocracia sindical como IG Metall no tenga más remedio que reconocer que se está acabando el período de paz, al menos de ese sindicato, con la patronal y con la burguesía alemana, indica que la oleada que va creciendo en toda Europa de aumento de las protestas, también ha llegado a Alemania”, explica el analista internacional Iñaki Gil de San Vicente.
El Maipo/Sputnik



