Una jornada larga y exigente vivió Alejandro Tabilo en los cuartos de final del ATP 500 de Río de Janeiro. El número uno de Chile tuvo que lidiar con interrupciones por lluvia y con la dura oposición del argentino Thiago Tirante, en un duelo que se extendió por casi tres horas.
Las precipitaciones que afectaron a la “Ciudad Maravillosa” obligaron a modificar la programación y trasladar el encuentro a otra cancha. Cuando el partido recién tomaba ritmo, una nueva suspensión —de alrededor de 40 minutos— volvió a frenar la acción, añadiendo incertidumbre a un cruce ya intenso.
Un partido cambiante
Tras la reanudación, Tirante logró quebrar en un momento clave y quedó con la posibilidad de cerrar el primer set. Sin embargo, Tabilo reaccionó de inmediato, recuperó el servicio y forzó un tie break que dominó con autoridad para quedarse con la manga inicial.
En el segundo parcial, el chileno aprovechó su potencia desde el fondo de la cancha y su consistente servicio para tomar ventaja temprana. Incluso dispuso de la oportunidad de cerrar el partido cuando sacaba 5-4, pero el argentino respondió con carácter, rompió el servicio y llevó nuevamente la definición al desempate. Esta vez, Tirante mostró mayor efectividad en los puntos decisivos y estiró el encuentro a un tercer set.
Cierre sólido y objetivo cumplido
En la manga final, Tabilo mostró temple y claridad. Capitalizó errores de su rival, consiguió dos quiebres consecutivos y sentenció el duelo con un categórico 6-1, sellando su paso a semifinales tras 2 horas y 54 minutos de batalla.
Con este resultado, el zurdo consigue la mejor actuación de su carrera en un torneo de categoría ATP 500 y asegura su regreso al grupo de los 50 mejores del ranking mundial.
Este sábado, cerca de las 19:00 horas, buscará un lugar en la final cuando enfrente al peruano Ignacio Buse, una de las sorpresas del certamen, que viene de superar a João Fonseca y Matteo Berrettini.
El Maipo




