(Buenos Aires) La crisis recesiva que abate hoy a Argentina causante de un desplome del ingreso y por ende del consumo, más la carga impositiva, obligó a supermercados e hipermercados a cerrar sucursales por todo el país.
Ilustrativo fue el cierre de una sucursal de la cadena COTO en la calle Perón y Junín en el porteño barrio de Balvanera.
El retroceso de la demanda empujó a las principales cadenas a desprenderse de activos, achicar superficies o abandonar puntos de venta. En paralelo, las empresas advierten que los ingresos Brutos y las tasas municipales elevan sus costos y profundizan la brecha con los circuitos informales, reportó el canal de noticias C5N.
Las cadenas de supermercados y los operadores mayoristas –señaló- acumulan al menos 82 cierres de sucursales en Argentina desde 2025, en un proceso de repliegue que alcanza a Día, Carrefour, Cencosud, ChangoMás, Diarco y Caromar, mientras la retracción de la demanda y los costos tributarios presionan sobre el negocio.
El estudio, citado por la televisora, contabiliza 34 sucursales que la cadena española Día Argentina cerró a lo largo de 2025 y otros 48 cierres de distintas compañías de julio de ese año a octubre de 2026.
En el caso de Día Argentina, la red pasó de mil 41 tiendas en diciembre de 2024 a 991 en septiembre de 2026, tras 34 bajas durante 2025 y otras 16 en los primeros nueve meses de este año, y los propietarios terminaron vendiéndola.
Otra cadena que cerró unidades y se marchó de Argentina este año fue la red de farmacias Dr. Ahorro, propiedad de un grupo mexicano.
El Maipo/PL



