Los disfraces de Halloween suelen usarse una sola vez y luego se desechan. Esto puede dejar una huella ambiental preocupante porque cada año más del 80 % de los disfraces de Halloween termina en vertederos, y muchos dejan residuos de plásticos sintéticos que no se degradan fácilmente.
Shelie Miller, profesora de la Universidad de Michigan que estudia los impactos ambientales de los productos, advierte que los disfraces, al igual que las prendas de moda rápida, suelen fabricarse con materiales plásticos económicos y se deterioran con facilidad.
Miller señala que la ropa representa entre el 4 % y el 10 % de las emisiones mundiales de carbono, mientras que el teñido de textiles contribuye aproximadamente al 20 % de las emisiones de aguas residuales procedentes de fuentes industriales en todo el mundo. Y explica que las fibras sintéticas pueden liberar microplásticos durante el lavado, que terminan en fuentes de agua.
Se han encontrado microplásticos en los océanos, el aire, los alimentos y el agua, así como en diversos tejidos humanos. Y cada vez hay más pruebas que sugieren que pueden representar riesgos para la salud humana.
Muchos de estos materiales se fabrican a partir de petróleo, que emite contaminantes cuando se quema, contribuyendo al cambio climático y favoreciendo los fenómenos meteorológicos extremos.
Frente a esto, distintas iniciativas en Estados Unidos promueven el intercambio y la reutilización de disfraces. En el sur de California, Lexy Silverstein fundó el Ultimate Halloween Swap, una iniciativa que recolecta disfraces para que otras personas puedan utilizarlos. En su primera edición recibió cientos de donaciones, incluidas 10 cajas del equipo de baloncesto LA Clippers.
La Universidad de Washington en San Luis también organiza mercados temporales donde la comunidad universitaria puede adquirir disfraces usados a precios bajos.
Entre las alternativas para reducir los residuos, Silverstein recomienda alquilar disfraces o recurrir a plataformas como Facebook Marketplace, Depop y Poshmark. Por su parte, Zack Bowersox, profesor titular de Ciencias Políticas en la Universidad de Washington en San Luis, aconseja elegir prendas y accesorios elaborados con materiales vegetales, como algodón o lino. Los especialistas también sugieren intercambiar disfraces con amigos y familiares, comprarlos de segunda mano o reutilizar ropa que ya se tenga.
– Adaptación de un artículo cuya versión original en inglés corresponde a Dorany Pineda, de la agencia AP
Imagen principal: personas se reúnen en un intercambio de disfraces de Halloween en el Occidental College, en Los Ángeles. Foto: cortesía de AP/Jae C. Hong)
El Maipo/Mongabay



