El Servicio Agrícola y Ganadero elevó la alerta ante el riesgo de influenza aviar altamente patógena, en un escenario marcado por el inicio de la migración de aves silvestres y la detección de un caso en una granja de gallinas ponedoras en Perú.
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) reforzó la vigilancia sanitaria en Chile ante el riesgo de ingreso de influenza aviar altamente patógena, luego de la detección de un caso en una granja de gallinas ponedoras en Perú y el inicio de la migración de aves silvestres desde el hemisferio norte hacia América Latina.
La alerta, anunciada el martes 20 de octubre, considera también los posibles efectos del fenómeno de El Niño sobre las rutas migratorias, la distribución de las especies y las zonas donde las aves encuentran alimento y descanso.
Según informó el organismo, las variaciones climáticas pueden modificar los desplazamientos y generar concentraciones de aves en lugares distintos de los habituales. Estos cambios requieren una vigilancia más focalizada para detectar oportunamente posibles focos de la enfermedad.
El riesgo para las aves silvestres y la producción avícola
El director nacional del SAG, Domingo Rojas Philippi, explicó que el seguimiento de las rutas migratorias permite evaluar los riesgos sanitarios y fortalecer las acciones de prevención y respuesta temprana.
La influenza aviar altamente patógena puede afectar a numerosas especies de aves silvestres y domésticas, además de algunos mamíferos. Su propagación puede provocar mortalidad en la fauna y generar consecuencias para la producción avícola y el comercio de productos derivados.
El SAG señaló que Chile recuperó durante 2026 la condición de país libre de influenza aviar altamente patógena en aves de corral. Sin embargo, el virus continúa circulando entre poblaciones de aves silvestres, por lo que las autoridades mantienen la vigilancia epidemiológica.
La situación en Perú aumenta la atención sanitaria regional, aunque la detección del virus en ese país no significa que exista un brote confirmado en aves de corral en Chile.
Qué medidas recomienda el SAG
Ante este escenario, el organismo llamó a propietarios de aves y establecimientos avícolas a reforzar las medidas de bioseguridad, especialmente para impedir el contacto entre aves domésticas y fauna silvestre.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Mantener a las aves de corral protegidas del contacto con ejemplares silvestres.
- Reforzar las condiciones de higiene y bioseguridad en gallineros y establecimientos productivos.
- Vigilar cambios de comportamiento, síntomas respiratorios, dificultades de coordinación o mortalidad inusual.
- Informar inmediatamente al SAG sobre la presencia de aves enfermas o muertas.
La autoridad destacó que la detección temprana es fundamental para contener eventuales focos y proteger tanto la fauna silvestre como la producción de alimentos.
La vigilancia también involucra a los ecosistemas
El monitoreo sanitario considera humedales, lagunas, zonas costeras y ambientes marinos donde las aves silvestres se alimentan, descansan o se concentran durante sus desplazamientos.
Estos espacios cumplen funciones ecológicas relevantes, pero también pueden convertirse en puntos prioritarios de observación cuando cambian los patrones migratorios. Por ello, el seguimiento de las poblaciones de aves permite detectar alteraciones y orientar las medidas preventivas.
El SAG reiteró que la colaboración de la ciudadanía resulta clave durante la temporada migratoria. Ante la presencia de aves silvestres muertas o enfermas, la recomendación es no tocarlas ni trasladarlas y dar aviso al servicio, para que personal especializado determine las acciones correspondientes.
El Maipo



