Un estudio de Greenpeace y La Vulca señala que el 82% de las personas ha percibido cambios climáticos o ambientales en su entorno durante los últimos cinco años. Además, el 54% evalúa negativamente la gestión del Ejecutivo en estas materias y un 67% considera que la protección ambiental ha perdido prioridad respecto de gobiernos anteriores.
La preocupación por la crisis climática y la protección del medioambiente se mantiene entre las inquietudes de la ciudadanía chilena. Según una encuesta realizada por Greenpeace junto a La Vulca, el 76% de las personas espera que el Gobierno aumente su acción frente al cambio climático y los problemas ambientales, mientras que el 82% afirma haber percibido cambios en las condiciones climáticas o ambientales del lugar donde vive durante los últimos cinco años.
Los resultados forman parte del estudio Las preocupaciones verdes de los chilenos: ¿son también una prioridad para el Gobierno?, elaborado en el marco del Día Nacional del Medio Ambiente. El trabajo de campo se realizó entre el 15 y el 17 de septiembre de 2026, mediante un panel online con una muestra nacional ponderada por variables sociodemográficas.
Entre quienes han notado cambios en su entorno, las olas de calor aparecen como el fenómeno más mencionado, con un 60%. Les siguen las lluvias o temporales más intensos, con un 52%; las heladas o variaciones inusuales de temperatura, con un 44%; los incendios forestales, con un 38%; y la contaminación por humo, con un 23%.
La encuesta también muestra que un 45% declara estar bastante o muy preocupado por los problemas medioambientales que afectan al país. Entre las mujeres consultadas, esa proporción llega al 50%.
Incendios, contaminación del agua y degradación de ecosistemas
Al identificar las principales amenazas ambientales para Chile, los incendios forestales ocupan el primer lugar, con un 41% de las menciones. La cifra aumenta al 45% entre quienes viven en regiones.
En segundo lugar aparece la contaminación de ríos, lagos y océanos, señalada por el 29% de las personas encuestadas. Luego se ubican la deforestación y la degradación de ecosistemas, con un 26%.
Las inquietudes también se proyectan hacia la próxima década. Un 51% anticipa una mayor frecuencia de eventos meteorológicos extremos en Chile durante los próximos diez años, mientras que un 39% prevé un aumento del costo de los alimentos.
La escasez de agua, el incremento de los incendios forestales y la pérdida de ecosistemas y biodiversidad comparten otro lugar entre las preocupaciones futuras, con un 37% cada una.
Para Silvana Espinosa, experta en Clima y Ecosistemas de Greenpeace, estos resultados muestran que los efectos de la crisis climática se relacionan directamente con la calidad de vida, la disponibilidad de agua, el precio de los alimentos y la seguridad de las comunidades frente a las emergencias.
Un 54% evalúa negativamente la gestión ambiental del Gobierno
Uno de los resultados más relevantes del estudio corresponde a la evaluación de las autoridades. Un 54% califica como mala o muy mala la gestión del actual Gobierno en medioambiente y cambio climático, frente a un 17% que la considera buena o muy buena.
Además, el 71% declara conocer poco o nada las medidas impulsadas por la administración en estas materias.
La percepción negativa se mantiene en distintas áreas de la política ambiental. Un 55% evalúa negativamente la gestión relacionada con la reducción de emisiones y la acción climática; el mismo porcentaje lo hace respecto de la prevención de la contaminación del aire y la protección de océanos y costas.
También se registran evaluaciones negativas en la protección de glaciares y ecosistemas de montaña, con un 54%; la preparación frente a eventos meteorológicos extremos, con un 53%; y la protección de bosques y biodiversidad, con un 52%.
Al comparar los primeros meses de la actual administración con gobiernos anteriores, el 67% considera que la protección del medioambiente y la acción climática han tenido menos prioridad, mientras que solo un 11% percibe que estas materias han adquirido mayor relevancia.
Se trata de percepciones recogidas por el estudio y no de una medición directa del cumplimiento de cada política pública. Sin embargo, los resultados permiten observar la distancia que existe entre las prioridades ambientales que manifiesta la ciudadanía y la evaluación que hace de la respuesta gubernamental.
Protección de ecosistemas y energías renovables entre las prioridades
Consultadas sobre las medidas que debería priorizar el Estado, un 42% menciona la protección de bosques, humedales, glaciares y otros ecosistemas clave. Le siguen el impulso a las energías renovables, con un 32%; la reducción de emisiones de grandes industrias, con un 29%; y la prevención de incendios forestales, con un 26%.
La educación ambiental alcanza un 25% de las menciones, al igual que la reducción y gestión de residuos en otra de las preguntas del estudio. Por su parte, la protección de océanos y ecosistemas marinos registra un 24%.
En materia de responsabilidades, el 42% considera que el Gobierno y el Estado en su conjunto deben asumir el principal papel frente a los riesgos ambientales. La cifra aumenta al 58% entre las personas de 30 a 39 años.
La encuesta también consultó por la relación entre desarrollo económico y protección ambiental. Un 53% considera posible avanzar en ambos objetivos al mismo tiempo, mientras que un 29% estima que Chile debería priorizar la protección del medioambiente incluso si eso implica mayores costos.
Preocupación por la rapidez de las evaluaciones ambientales
El estudio abordó además la preocupación ciudadana por la relación entre inversión y evaluación ambiental. Un 43% declara estar bastante o muy preocupado de que acelerar la aprobación de proyectos pueda reducir la rigurosidad de las evaluaciones y generar impactos negativos en el medioambiente, los territorios y las comunidades.
Al sumar a quienes manifiestan estar algo preocupados, la proporción alcanza el 77%.
La encuesta también preguntó por los 43 decretos ambientales que fueron retirados en marzo de la Contraloría General de la República para su revisión. Según los datos difundidos por Greenpeace, 35 seguían pendientes de reingreso al momento de la publicación del estudio.
Frente a esos decretos, las prioridades señaladas por las personas fueron la protección de ríos, lagos y otras aguas, con un 32%; la calidad del aire, con un 29%; y la creación y protección de parques, reservas y otras áreas protegidas, con un 28%.
Los resultados muestran que la protección de los ecosistemas, la prevención de incendios y la preparación frente a eventos extremos figuran entre las principales demandas ambientales recogidas por el sondeo. La organización sostiene que estas preocupaciones deben traducirse en medidas públicas concretas, en un contexto marcado por los efectos del cambio climático y el debate sobre las prioridades de la política ambiental chilena.
El Maipo



