La jornada del 2 de octubre estuvo marcada por actividades de educación ambiental, observación de la biodiversidad, participación comunitaria y nuevas iniciativas para reducir residuos. Desde Atacama hasta Aysén, las actividades buscaron acercar el cuidado de la naturaleza a las comunidades.
Con actividades desarrolladas en distintas regiones del país se conmemoró este viernes 2 de octubre el Día Nacional del Medio Ambiente, una fecha que busca fortalecer la conciencia sobre la protección de los ecosistemas y el vínculo de las comunidades con sus territorios.
La jornada incluyó educación ambiental, ciencia ciudadana, recorridos por áreas naturales y acciones relacionadas con el reciclaje y el manejo de residuos. Las actividades tuvieron como elemento común acercar la protección de la naturaleza a espacios cotidianos, establecimientos educacionales y organizaciones locales.
La fecha fue establecida mediante la Ley N°20.793, que fijó el 2 de octubre de cada año como Día Nacional del Medio Ambiente. La norma fue promulgada en diciembre de 2014.
Desierto Florido fue escenario de una jornada de ciencia ciudadana
En la Región de Atacama, la ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, junto al subsecretario José Ignacio Vial, visitó el Desierto Florido acompañada por estudiantes de educación media del Liceo Héroes de Atacama.
La actividad estuvo enfocada en el conocimiento y resguardo de la biodiversidad mediante iNaturalist Chile, plataforma de ciencia ciudadana que permite fotografiar y registrar plantas, animales y hongos para incorporarlos a una base de datos utilizada por investigadores y organizaciones de conservación.
El Ministerio del Medio Ambiente aprovechó la jornada para reforzar su proyecto de Monitoreo del Desierto Florido 2026, que permite registrar especies presentes en este particular ecosistema, incluyendo flores, aves, insectos, polinizadores, reptiles y otros organismos.
La iniciativa tiene además una aplicación concreta para la conservación: las especies que presentan categorías de amenaza aparecen con una ubicación aproximada, con el objetivo de evitar que la publicación de sus coordenadas exactas pueda favorecer intervenciones perjudiciales sobre ellas.
En Coquimbo, la celebración puso el foco en la flora nativa
En El Panul, comuna de Coquimbo, se realizó una jornada dedicada a la biodiversidad y la educación ambiental.
La actividad reunió a representantes de la Seremi del Medio Ambiente, la municipalidad, organizaciones comunitarias, establecimientos educacionales y otras instituciones vinculadas al cuidado del entorno.
Uno de los hitos fue la presentación del proyecto “El Regreso de Lucumillos y Guayacanes al Panul”, iniciativa impulsada por el Movimiento EcoPanul y financiada por el Fondo de Protección Ambiental (FPA).
La jornada también incluyó un recorrido para identificar flora local, en el que participaron estudiantes del Colegio La Herradura junto a especialistas.
El ejercicio permitió combinar conocimiento, observación y participación ciudadana en un espacio natural, mostrando cómo la educación ambiental puede desarrollarse directamente en los territorios.
Aysén llevó la celebración a sus áreas naturales
En la Región de Aysén, la conmemoración comenzó en la Plaza de Armas de Coyhaique, donde la Seremi del Medio Ambiente y el municipio instalaron espacios de difusión junto a otras instituciones y organizaciones sociales.
Posteriormente, la actividad se trasladó hasta la Reserva Nacional Coyhaique, donde participantes realizaron un recorrido por el sector de Laguna Verde junto a profesionales de CONAF.
La experiencia combinó educación ambiental, observación de biodiversidad y ciencia ciudadana, nuevamente utilizando iNaturalist para registrar las especies encontradas durante el recorrido.
La región anunció además que durante octubre continuará desarrollando actividades relacionadas con educación ambiental, calidad del aire, eficiencia energética y conservación.
La Región Metropolitana puso el acento en el compostaje
En la Región Metropolitana, el Día Nacional del Medio Ambiente también sirvió para mostrar iniciativas relacionadas con la gestión de residuos orgánicos.
El Gobierno de Santiago destacó el programa “Nos Compostamos Bien”, que contempla la entrega de 1.000 composteras de 700 litros a establecimientos educacionales y organizaciones sociales y territoriales de distintas comunas de la región.
La iniciativa proyecta valorizar hasta 546 toneladas de residuos orgánicos al año y evitar más de 286 toneladas de CO₂ anuales, según las estimaciones presentadas por el Gobierno Regional.
El programa contempla además capacitación, educación ambiental y acompañamiento técnico, buscando que restos de frutas, verduras y otros residuos orgánicos puedan ser procesados localmente y transformados en compost.
Del residuo al recurso
La apuesta por el compostaje apunta a modificar la manera en que se entiende la basura orgánica.
De acuerdo con el Gobierno de Santiago, cerca del 58% de los residuos sólidos generados en Chile corresponde a materia orgánica, equivalente a casi cuatro millones de toneladas al año.
Cuando estos residuos son enviados a rellenos sanitarios y se descomponen en condiciones con poco oxígeno, generan metano, un gas de efecto invernadero.
El compostaje, en cambio, permite que estos materiales sean sometidos a un proceso controlado y posteriormente utilizados para aportar materia orgánica y nutrientes a los suelos.
La iniciativa metropolitana busca llevar este proceso hasta colegios y organizaciones comunitarias, transformando el manejo de residuos en una experiencia cotidiana de educación ambiental.
Una fecha que conecta a las comunidades con su entorno
Las distintas actividades desarrolladas durante la jornada mostraron que la conmemoración del Día Nacional del Medio Ambiente no quedó restringida a actos institucionales.
En Atacama, las comunidades participaron en el registro de especies del Desierto Florido. En Coquimbo, estudiantes recorrieron un área natural para conocer su flora. En Aysén, la biodiversidad fue observada directamente dentro de una reserva nacional. Y en la Región Metropolitana, el foco estuvo en transformar residuos orgánicos en un recurso aprovechable.
Son experiencias diferentes, pero comparten una misma idea: que el cuidado ambiental también puede construirse desde las comunidades y los territorios.
El desafío de mantener las acciones durante todo el año
La conmemoración del 2 de octubre también dejó en evidencia que la protección ambiental no depende exclusivamente de una fecha del calendario.
Las iniciativas presentadas por instituciones públicas, establecimientos educacionales y organizaciones sociales se proyectan durante los próximos meses. En Aysén, por ejemplo, las actividades ambientales continuarán durante octubre, mientras que programas como Nos Compostamos Bien buscan instalar prácticas permanentes en colegios y comunidades de la Región Metropolitana.
De esta manera, el Día Nacional del Medio Ambiente funcionó este año como una instancia para conocer, observar y actuar sobre el entorno, utilizando herramientas de participación ciudadana y experiencias concretas de conservación.
En un país de ecosistemas tan diversos como Chile, desde el Desierto Florido hasta los bosques australes, las actividades desarrolladas durante esta jornada volvieron a poner en el centro la relación entre las personas y la naturaleza que las rodea.




