El académico chileno Jorge Gallardo advirtió hoy sobre el dañino efecto en el entorno social de la masificación de los llamados teléfonos inteligentes y otras tecnologías digitales, que interrumpen el contacto entre las personas.
El miembro del Instituto de Ciencias de la Salud en la Universidad de O’Higgins, hizo referencia a una reciente encuesta de la firma Cadem que investigó la opinión de las personas sobre el efecto de las redes sociales y su uso cada vez más intensivo en menores de edad.
Señaló que 88 de cada 100 entrevistados están de acuerdo con prohibir el acceso a estos equipos a menores de 13 años y la cifra se eleva a los 69 puntos porcentuales cuando se trata de quienes no han cumplido los 16.
Pocas veces, dijo Gallardo, en las encuestas de opinión puede observarse una tendencia tan marcada con respecto a un determinado tema.
“No estamos solamente frente a una preocupación, sino también frente a un problema que está siendo reconocido por una parte importante de la población chilena: el uso de teléfonos inteligentes y redes sociales”, afirmó.
Los conocidos como Smartphone ya no son solo un aparato que permite comunicarse, sino una puerta de entrada permanente a información, entretenimiento, relaciones sociales a distancia y plataformas digitales.
Para niños y adolescentes, esa exposición ocurre en etapas cruciales para el desarrollo y deterioran las relaciones cara a cara y la comunicación normal entre la familia.
Además, generan un deterioro de la atención, son causa de la baja en el rendimiento académico y del desarrollo de habilidades socioemocionales, precisó Gallardo.
El problema se agrava con la incorporación a este ecosistema de la Inteligencia Artificial, destacó el intelectual.
Resolver esta situación empieza desde la casa, aseguró, y recordó que los menores aprenden comportamientos de los adultos y si ven a sus padres pendientes del teléfono todo el tiempo, lo más probable será la repetición de esa conducta.
El punto más delicado es que ya está dejando de ser cuestión de hábitos y comienza a relacionarse con el bienestar psicológico y existen sintomatologías de depresión y angustia, las cuales pueden generar otros problemas, como trastornos de espectro autista.
El Maipo/PL




