La académica de la Universidad Católica fue reconocida por más de cinco décadas de investigación sobre flora nativa, biodiversidad y productos naturales, además de su aporte a la vinculación entre ciencia y comunidades locales.
La investigadora y académica de la Universidad Católica, Gloria Montenegro, fue distinguida con el Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas 2026, reconocimiento que además marca un hito para la participación de las mujeres en la ciencia chilena.
Montenegro se convirtió en la primera mujer en recibir este premio en la categoría de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas, luego de una trayectoria de más de cinco décadas dedicada al estudio de la biodiversidad, la flora nativa y las propiedades de productos naturales.
Profesora emérita de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales de la UC, la científica comenzó su carrera en 1964, cuando era la única mujer del Departamento de Ecología.
Desde entonces, su trabajo se ha caracterizado por buscar una conexión entre la investigación científica y sus aplicaciones en el territorio, incluyendo proyectos desarrollados junto a comunidades y sectores productivos.
Una trayectoria vinculada a la biodiversidad chilena
Uno de los principales focos de la carrera de Montenegro ha sido estudiar cómo las especies nativas se adaptan a las condiciones del territorio chileno y cómo ese conocimiento puede transformarse en aplicaciones concretas.
Su investigación ha abordado áreas como la polinización, restauración de ecosistemas, flora nativa y productos naturales, vinculando el conocimiento generado en el laboratorio con necesidades del sector productivo y de las comunidades.
Tras conocer la decisión del jurado, la académica valoró especialmente el respaldo recibido durante su carrera.
“Es un gran honor. Me siento muy contenta, especialmente por la universidad, porque siempre me ha apoyado dándome libertad absoluta para investigar”.
Montenegro también destacó el trabajo colectivo detrás de sus investigaciones y agradeció a quienes han formado parte de sus proyectos científicos.
El desarrollo del sello Active Patagonia Factor
Entre las iniciativas que marcaron su trayectoria se encuentra el desarrollo del Active Patagonia Factor (APF), una certificación asociada a las propiedades antibacterianas de la miel producida a partir de flora nativa.
El trabajo se desarrolló mediante una colaboración con el sector privado y permitió investigar y certificar científicamente las propiedades de productos derivados de la biodiversidad chilena.
La investigación puso especial atención en la relación entre las plantas nativas, las abejas y las características de la miel producida en distintos territorios.
Este modelo también abrió una vía para agregar valor a productos asociados a la biodiversidad local y vincular investigación científica con actividades productivas.
Ahora investiga la miel del Desierto de Atacama
El trabajo de Montenegro continúa actualmente en el norte de Chile.
La investigadora lidera estudios orientados a identificar las propiedades de la miel asociada a la flora del Desierto de Atacama, buscando conocer sus características y potenciales aplicaciones.
La iniciativa también tiene una dimensión territorial, ya que contempla el trabajo junto a apicultores y recolectores de plantas medicinales.
“Estoy feliz por mi país, porque trabajo con la gente local, con apicultores y con quienes colectan plantas medicinales”, señaló Montenegro.
La investigación busca además explorar alternativas que permitan generar oportunidades productivas de manera sustentable en comunidades que habitan uno de los territorios más extremos del país.
Primera mujer en recibir el reconocimiento
El premio también tiene una dimensión histórica.
Alejandra Engler, decana de la Facultad de Agronomía y Sistemas Naturales de la UC, destacó que Montenegro no solo ha desarrollado una extensa carrera científica, sino que también ha impulsado la participación femenina en el mundo académico.
“Es importante destacar que sea la primera mujer que gane este premio”, sostuvo Engler, quien resaltó además el trabajo de Montenegro para abrir espacios y fomentar la participación de mujeres en la ciencia.
La distinción se suma a otros reconocimientos obtenidos durante su trayectoria internacional.
En 1998, Montenegro se convirtió en la primera mujer latinoamericana en recibir el premio L’Oréal-UNESCO For Women in Science, reconocimiento que volvió a poner en valor su trayectoria en 2024.
Ciencia frente al cambio climático y la pérdida de biodiversidad
El trabajo de la investigadora adquiere especial relevancia frente a algunos de los principales desafíos ambientales actuales.
Sus investigaciones en restauración de ecosistemas, polinización y biodiversidad se relacionan directamente con problemas como el cambio climático y la pérdida de especies y hábitats.
A través de su labor académica, Montenegro también ha participado en la formación de nuevas generaciones de profesionales e investigadores.
Su reconocimiento con el Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas 2026 marca así un doble hito: distingue una trayectoria de más de medio siglo dedicada a la investigación de la biodiversidad chilena y, al mismo tiempo, abre un nuevo capítulo para las mujeres en los principales reconocimientos científicos del país.
El Maipo




