Lo afirma el diario ‘Global Times’ a tiempo de señalar en su más reciente editorial que calificar la divisa china de “subvaluada” y atribuirle la responsabilidad del déficit comercial de otras naciones ignora los verdaderos problemas estructurales que enfrentan esas economías.
El periódico argumenta que la propuesta formulada por analistas y gobiernos occidentales de promover un nuevo “Acuerdo del Plaza” —similar al pacto de 1985 entre EEUU y varias naciones del G7 para devaluar el dólar— es un diagnóstico erróneo que sobrestima la eficacia de la manipulación cambiaria.
De acuerdo con el planteamiento del medio, el déficit comercial de los países desarrollados no obedece a las políticas monetarias de Pekín, sino a décadas de desindustrialización interna, un peso excesivo del sector financiero, infraestructura obsoleta y un notable rezago en innovación.
Asimismo, el diario sostiene que resulta contradictorio que Estados Unidos y sus aliados se quejen del desequilibrio comercial mientras mantienen estrictas restricciones de exportación hacia China en sectores clave como semiconductores, componentes aeroespaciales y maquinaria de alta gama.
En ese sentido, Global Times enfatiza que Pekín cuenta con una enorme demanda de bienes de alta tecnología, por lo que el bloqueo occidental a sus propios productos más competitivos suprime artificialmente sus ventas e incrementa sus desequilibrios comerciales de manera indefendible.
Además, el medio señala que el tipo de cambio del yuan está determinado por las fuerzas del mercado y los fundamentos económicos de China, destacando su reciente apreciación gradual.
También recuerda que el Banco Popular de China mantiene su compromiso con un tipo de cambio flexible que refleje el valor real de su economía, descartando categóricamente que su Gobierno tenga la necesidad o la intención de recurrir a una depreciación artificial para obtener ventajas comerciales.
Adicionalmente, el periódico afirma que el superávit comercial chino es el resultado directo de décadas de inversión en investigación, desarrollo y actualización industrial, lo que ha permitido una transición de exportaciones intensivas en mano de obra hacia productos de alto valor agregado como vehículos de nuevas energías y semiconductores, por lo que calificar de “desleal” un superávit generado por la exportación de bienes de alto valor evidencia una profunda incomprensión sobre la dinámica del comercio global moderno.
El Global Times concluye que recurrir a lógicas hegemónicas del pasado para hacer que otras economías paguen por los fallos de gobernanza internos de Occidente resulta “obsoleto y contraproducente”.
Debido a que el contexto económico global actual difiere rotundamente del de hace cuatro décadas, puntualiza el diario, la trayectoria del yuan seguirá respondiendo de forma soberana a las fortalezas económicas chinas, independientemente de la presión exterior.
El Maipo/Sputnik




