(Washington) La mayoría de países perderán los objetivos globales de 2030 de transformar sus sistemas alimentarios, con emisiones de gases de efecto invernadero, inseguridad alimentaria y gobernanza entre las áreas más rezagadas, según un estudio.
La investigación, publicada recientemente en la revista Nature Food, proporciona una de las evaluaciones más completas de los sistemas alimentarios globales hasta la fecha.
La evaluación, sobre la base del marco de la Iniciativa de Cuenta Regresiva de Sistemas Alimentarios, examinó a 197 países mediante 44 indicadores en cinco áreas clave: dietas, nutrición y salud; medio ambiente y recursos naturales; medios de vida, pobreza y equidad; gobernanza; y resiliencia.
De acuerdo con la fuente, el progreso actual es insuficiente para cumplir los objetivos y puntos de referencia de 2030 a nivel mundial.
Asimismo, el logro de la mayoría de los objetivos y puntos de referencia para 2050 es posible si los países corrigen el rumbo y aceleran el progreso, pero ciertos indicadores requieren una inversión e intervención considerables.
Los investigadores midieron el progreso de los países con respecto a objetivos y puntos de referencia específicos y evaluaron dónde se encontraban en 2015 y qué tan rápido tendrían que mejorar para cumplir con los objetivos de 2030 y 2050.
Las emisiones de gases de efecto invernadero del sistema alimentario representan uno de los desafíos más graves, señaló el estudio.
El promedio mundial se mantuvo un 75 por ciento fuera del objetivo, y actualmente no se prevé que ningún país cumpla con el propósito de emisiones para 2030 si se continúa al ritmo actual.
Algunas áreas muestran solo una mejora marginal, mientras que otras se estancaron o retrocedieron, y si las tendencias actuales persisten muchos países tampoco cumplirán varios objetivos para 2050, acotó el trabajo.
Cinco indicadores —cambio de las tierras de cultivo, desempleo rural y subempleo, variabilidad de la oferta de alimentos y suscripciones a teléfonos móviles— muestran un progreso comparativamente más fuerte hacia 2030.
En general, Europa y Asia están más cerca de los objetivos y puntos de referencia mundiales, mientras que África y las Américas tienen el menor número de indicadores cerca del nivel deseado.
La seguridad alimentaria es otra preocupación importante y la mayoría de las regiones necesitan cambios anuales dramáticos para alcanzar las metas de 2030, según los autores.
Varios medidores se mueven en dirección opuesta, incluyendo la participación de la sociedad civil, la rendición de cuentas del gobierno, las ventas de alimentos ultraprocesados, la extracción de agua agrícola, el uso de pesticidas y las emisiones.
Los resultados subrayan la necesidad de contar con políticas más sólidas, inversiones, innovación y rendición de cuentas, además de que sin una gran aceleración en la acción es poco probable lograr la transformación del sistema alimentario necesaria para proteger la salud humana, los medios de vida y el medio ambiente para 2030.
El Maipo/PL




