(Addis Abeba) La Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD) llamó a analizar críticamente por qué la inseguridad alimentaria aumenta pese a inversiones sostenidas y compromisos políticos asumidos en la Declaración de Malabo, durante un evento que concluye hoy aquí.
Así lo expresó la representante de la División de Agricultura y Medio Ambiente de la IGAD, Sylvia Henga, al intervenir en la Quinta Revisión Bienal del Programa General para el Desarrollo de la Agricultura en África (Caadp) que sesiona en Etiopía.
Henga reveló que la región del Cuerno de África se mantiene por debajo de la trayectoria necesaria para cumplir los compromisos de Malabo, a pesar de los avances logrados en diversas áreas temáticas.
La Declaración de Malabo se adoptó en junio de 2014 durante la Cumbre de la Unión Africana (UA) en Guinea Ecuatorial. Es un compromiso político de los líderes africanos para transformar la agricultura, erradicar el hambre y reducir la pobreza hacia el año 2025.
Según cifras expuestas por la representante de la IGAD, estima que en 2024 más de 63 millones de personas padecían inseguridad alimentaria, mientras que más de ocho millones de niños sufrían desnutrición.
Afirmó que los choques climáticos, las sequías prolongadas, la degradación de los suelos, la fragmentación de los mercados, las especies invasoras, los conflictos, el desplazamiento forzoso y la persistente dependencia de la agricultura de secano agravan los desafíos de seguridad alimentaria de la región. En ese sentido, abogó por un
enfoque sistémico que integre la agricultura con los sectores del clima, la nutrición, la tecnología y la financiación, entre otros, y subrayó la necesidad de que la información de alerta temprana y las nuevas tecnologías lleguen a los agricultores y a las comunidades en la «última milla».
Asimismo, instó a mejorar la eficiencia del riego y a fortalecer los sistemas de datos agrícolas, la inversión en resiliencia y tecnologías verdes, y los mecanismos de rendición de cuentas mutua, además de adoptar medidas para hacer frente a las interrupciones en el suministro de fertilizantes.
Estas últimas con la creación de reservas regionales y el establecimiento de corredores comerciales alternativos, agregó.
Consideró que las conclusiones de la Quinta Revisión Bienal deberían orientar los planes nacionales de inversión agrícola y la formulación de políticas basadas en evidencia a medida que los países hacen la transición hacia el marco de Kampala (2026-2035), sustituto de la Declaración de Malabo.
El diálogo examina el desempeño regional y nacional en el marco de la Quinta Revisión Bienal del Caadp, identifica logros y desafíos persistentes, evalúa tendencias en diversas áreas temáticas y formulará recomendaciones para fortalecer la implementación de la Declaración de Kampala.
El Maipo/PL




