Alcaldes de diversas comunas del país expresaron su insatisfacción por el impacto que tendrán en sus territorios las políticas fiscales contenidas en la megarreforma del gobierno, próxima hoy a convertirse en ley.
Particular descontento genera el procedimiento para compensar a las municipalidades luego de la exoneración del pago del impuesto sobre la propiedad a los mayores de 65 años, incluidos propietarios de grandes mansiones, y la rebaja de gravámenes a las grandes empresas.
En un foro convocado por la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), un grupo de jefes ediles progresistas y representantes del Observatorio de Políticas Económicas (OPES), analizaron el efecto de estas políticas. Bárbara Navarrete, del OPES, calificó como regresivas todas las medidas tributarias planteadas en la también llamada Ley Miscelánea, porque, dijo, benefician de forma desproporcionada a los tramos de mayores ingresos.
Puso como ejemplo que la rebaja del impuesto corporativo aumentará las ganancias del uno por ciento más rico de Chile y algo similar ocurrirá con las municipalidades tras la eliminación de las contribuciones, pues la mayor parte del reintegro irá a las comunas más acomodadas del país.
Así, por ejemplo, Las Condes, una de las zonas más opulentas de Santiago, recibirá 13 mil millones de pesos (unos 14 millones de dólares), en tanto para Cerro Navia que figura entre las más deprimidas, el reintegro será de cuatro millones de pesos (cuatro mil 300 dólares).
En ese sentido, el alcalde de Maipú, Tomas Vodanovic, aseguró que en Chile se naturalizaron de alguna manera las desigualdades territoriales.
Pareciera normal que Vitacura sea mucho más bonita que San Ramón, que cuando uno camina por Providencia las aceras son bonitas y todo está verde, pero en otros lugares no existen áreas con jardines, hay tierra por todos lados y calles imposibles de reparar, aseguró.
Y esto ocurre, dijo Vodanovic, porque hay una ciudad organizada bajo una desigualdad brutal, donde el Estado le asigna 10 veces más presupuesto por habitante a una comuna que a otra.
Javiera Reyes, alcaldesa de Lo Espejo, afirmó que con el sistema de compensación aprobado por el Gobierno habrá 91 comunas en el país que no recibirán ni un peso y en otras 110 tendrán “una propina” de entre uno y 10 millones (entre mil 90 y 10 mil 900 dólares).
Nosotros, agregó, propusimos una distribución con justicia territorial, de tal manera que los recursos lleguen a quienes más los necesitan, pero no fuimos escuchados.
“No se puede hacer más con menos, no es posible, tampoco se puede hacer lo mismo con menos”, puntualizó Reyes, y reclamó políticas de redistribución distintas, enfocadas en comunas que históricamente están perjudicadas por el sistema.
El Maipo/PL




