(Brasilia) La identificación de hidrocarburos frente a las costas del estado brasileño de Amapá abre hoy expectativas sobre el potencial económico del Margen Ecuatorial, aunque la viabilidad comercial del hallazgo aún debe ser evaluada.
La estatal brasileña Petrobras informó la víspera sobre la presencia de hidrocarburos en el pozo exploratorio Morpho, ubicado en el bloque FZA-M-59, en la cuenca sedimentaria de la desembocadura del Amazonas, a unos 175 kilómetros de la costa de Amapá y en una lámina de agua de dos mil 886 metros.
De acuerdo con la empresa, la identificación fue realizada mediante perfiles eléctricos e indicios en las rocas, y las operaciones de perforación continúan para profundizar la evaluación exploratoria.
La compañía es operadora del bloque y posee el ciento por ciento de participación en el área, adquirida en 2013 durante la undécima ronda de licitaciones de la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles.
Magda Chambriard, presidenta de Petrobras, consideró que el resultado confirma el optimismo de la empresa respecto al Margen Ecuatorial y vinculó la exploración con la recomposición de las reservas de petróleo y la seguridad energética de Brasil.
Un análisis publicado por el portal Brasil 247 plantea una perspectiva de mayor alcance para Amapá: que una eventual producción petrolera podría convertirse en fuente de recursos para elevar el desarrollo humano y, al mismo tiempo, financiar la conservación ambiental y una economía menos dependiente de los combustibles fósiles.
A decir de ese análisis, si los hidrocarburos encontrados derivaran en reservas comercialmente explotables, las futuras regalías e inversiones asociadas a la actividad podrían destinarse a educación, salud, saneamiento, infraestructura, ciencia y tecnología, además de sectores vinculados con la biodiversidad, el turismo ecológico y las energías renovables. La propuesta parte del amplio patrimonio ambiental de Amapá y el planteamiento de que la eventual riqueza petrolera podría utilizarse para financiar una economía verde.
Esa dimensión ambiental constituye uno de los principales desafíos, pues la cuenca de la desembocadura del Amazonas es considerada por el Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables una zona de elevada sensibilidad socioambiental, por la presencia de unidades de conservación, tierras indígenas, manglares, ecosistemas marinos y especies amenazadas.
El Maipo/PL




