Los sucesivos e intensos temporales que azotaron el norte chico, centro y sur de Chile durante las últimas semanas causaron pérdidas estimadas en cerca de mil millones de dólares, afirmó este sábado una empresa consultora.
Desde Atacama hasta La Araucanía los daños por los vientos fuertes, lluvias, inundaciones y deslaves son cuantiosos, tanto en el sector productivo como en la infraestructura de servicios y comunicaciones, dijo la firma Colliers.
El informe de la corporación especializada en servicios inmobiliarios y consultorías abarca el impacto directo de los meteoros y los costos de reconstrucción en cuatro áreas consideradas estratégicas para la economía chilena.
Según el documento, publicado este viernes por el sitio digital emol.cl, el principal impacto corresponde a la infraestructura pública y conectividad, con daños estimados en 590 millones de dólares.
Esto corresponde a los costos de la reparación de la red vial, socavones, colapso de puentes, defensas fluviales, tendidos eléctricos y la restitución de servicios básicos, como agua potable y drenajes que en varias ciudades colapsaron.
En segundo lugar, aparece la rama de la vivienda, donde la reconstrucción de inmuebles destruidos totalmente, reparaciones estructurales de gran magnitud y rehabilitación de casas afectadas por inundaciones suma alrededor de 240 millones.
La actividad agrícola ocupa el tercer puesto con 90 millones de dólares de pérdidas en cultivos de invierno, anegamiento de praderas y la destrucción de tomas de agua y casetas de riego.
En este acápite, precisa Colliers, está la situación de la industria del pisco en Coquimbo y algunos lugares de Atacama, donde numerosas siembras de uva pisquera, conocidas como parrones, fueron destruidas.
Además, las lluvias y aluviones ocasionaron la paralización de algunas de las principales plantas procesadoras de esta bebida tradicional chilena.
Finalmente, los daños en la infraestructura comercial, parques industriales, bodegas e inventarios en las zonas impactadas representan otros 55 millones.
Por otra parte, la consultora afirmó que, a pesar de su potencia destructora, la sucesión de sistemas frontales generó un volumen de agua acumulada directamente en presas y embalses, así como la filtración hacia napas subterráneas, con un importante valor económico.
El importe de estas reservas podría compensar las pérdidas ocasionadas por los temporales, de no ser por la pobre capacidad que actualmente tiene Chile para aprovechar este recurso, puntualizó el informe.
El maipo/PL




