En el Cantón Militar Pichincha de Cali, Valle del Cauca, Abelardo De la Espriella asumió este viernes como presidente de Colombia y con la promesa de combatir a los grupos armados ilegales y cortar las negociaciones de paz que abrió su antecesor, Gustavo Petro.
“Le imparto desde aquí a las Fuerzas Militares y de Policía la orden perentoria de combatir a todas las estructuras criminales”, afirmó durante su primer discurso en el cargo.
De la Espriella aseguró que fumigará los cultivos de coca con herbicidas como política pública para combatir el narcotráfico. La medida ha sido ya utilizada en el pasado y generó críticas de especialistas y comunidades que habitan la selva por los posibles impactos en la reforestación, la salud y el ambiente. De la Espriella dijo que el Estado utilizará fertilizantes que “no afectarán la salud y el ambiente”.
De la Espriella también hizo una breve referencia destacando a los pueblos indígenas. Luego, aseguró: “Impulsaré una política firme de hidrocarburos”, cuando hizo especial hincapié en que promocionará la exploración y explotación de petróleo y gas. “Se autorizará bajo los más altos técnicos y ambientales el desarrollo del fracking sostenible”, agregó
“Debemos avanzar hacia energías cada vez más limpias pero desde la fortaleza y no desde la debilidad, desde la autosuficiencia”, dijo antes de aclamar: “Recuperaremos a Ecopetrol”, la petrolera estatal.
El mandatario también hizo una mención al fenómeno climático de El Niño y sus consecuencias. “He dado instrucciones para acelerar proyectos estratégicos y evitar racionamiento [de energía eléctrica] y apagones” y para enfrentar “las sequías que se avecinan”, añadió, y afirmó que diversificará la matriz energética de su país.
Últimas decisiones ambientales de Petro
Ante su salida del Gobierno, Petro firmó una serie de decretos que involucran cuestiones ambientales. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible declaró la Zona de Reserva de Recursos Naturales Renovables del Bioma Amazónico en un territorio que representa el 42 % del área continental del país.
La reserva prohíbe el otorgamiento de nuevas concesiones mineras, contratos de exploración y explotación de hidrocarburos, así como la expedición de nuevas licencias, permisos o autorizaciones ambientales para este tipo de actividades dentro del territorio que comprende el bioma amazónico.
El Ejecutivo también declaró una nueva área natural protegida: el Santuario de Flora Palmares de Tochecito, el núcleo más importante para la conservación de la palma de cera, árbol nacional de Colombia.
Además, ese mismo día, el Ministerio de Ambiente emitió un decreto que reglamenta el mercado de bonos de carbono, basado en la venta y compra de certificados que representan la disminución de gases de efecto invernadero. Estos bonos son comprados por empresas que emiten gran cantidad de gases contaminantes, que contribuyen al calentamiento global, para mitigar su impacto ambiental y cumplir con regulaciones climáticas.
*Imagen principal: De la Espriella durante su asunción como Presidente de Colombia. Foto: AP/Matías Delacroix
El Maipo/Mongabay




