(Brasilia) Brasil registró un crecimiento de los establecimientos dedicados a la cadena productiva de la cachaza durante 2025, para consolidar la expansión de una actividad considerada símbolo cultural, comunicaron hoy reportes de prensa.
Según el Anuario de la Cachaza, divulgado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, el país contabilizó mil 583 infraestructuras para fabricar esa bebida destilada de caña de azúcar.
Tal cifra supera en 272 a la existente en 2024, lo que representa un incremento del 21 por ciento y el mayor avance desde el inicio de la serie histórica, en 2018, precisó agencia Brasil.
Las estadísticas incluyen productores, estandarizadores, embotelladores y mayoristas de la bebida, cuya elaboración constituye una de las actividades tradicionales del sector agroindustrial brasileño.
Desde 2018, el número de establecimientos aumentó 61 por ciento, reflejo de la consolidación de un mercado que combina producción artesanal e industrial y que también ha ampliado su presencia en el exterior.
El mencionado informe reveló que el Sudeste continúa como la principal región productora del país al concentrar 62,5 por ciento de los establecimientos registrados.
Por estados, Minas Gerais encabeza la lista nacional con 564 unidades, seguido por Sao Paulo (230) y Río Grande del Sur (106).
Sin embargo, el mayor crecimiento porcentual durante el pasado año correspondió a la región Sur, donde la cantidad de establecimientos aumentó 51,4 por ciento.
Cada sitio de elaboración produjo como promedio unos 370 mil litros del líquido en 2025, aunque el volumen total disminuyó frente a 2024, lo que evidencia una expansión del número de productores acompañada por una menor producción media por unidad.
La cachaza es una bebida con denominación exclusiva de Brasil y constituye uno de los productos más representativos de la identidad nacional.
Su producción involucra desde pequeños alambiques familiares hasta grandes industrias, además de generar empleo e ingresos en diversas regiones rurales.
Para autoridades, el crecimiento del sector confirma el fortalecimiento de la cadena productiva y la formalización de nuevos emprendimientos, factores considerados esenciales con el fin de elevar la competitividad de la bebida en los mercados nacional e internacional.
El Maipo/PL




