(Buenos Aires) Líderes, militantes y seguidores de partidos políticos, organizaciones sociales y populares se manifestaron hoy de manera masiva frente al Ministerio de Economía cuando el ministro Luis Caputo estaba reunido con la jefa del FMI, Kristalina Georgieva.
Tras el encuentro, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional reiteró su apoyo a la política económica de la administración de Javier Milei y admitió en breve rueda de prensa que «si bien la economía se está desempeñando mejor, persiste la incertidumbre».
Llamó a los argentinos a “pasar la página” para seguir la senda de un supuesto «crecimiento fiscalmente responsable», e instó al gobierno a «luchar contra la corrupción», aunque no se expresó sobre los casos bajo investigación de la Justicia que involucran a funcionarios de la administración nacional.
Mientras, en las afueras del Ministerio de Economía tuvo lugar una masiva protesta contra el FMI y las políticas del equipo ejecutivo con las consignas principales de «Fuera el FMI» y «No al pago de la deuda externa».
Los manifestantes denunciaron que las exigencias del organismo internacional profundizan la recesión, la pobreza y los recortes en áreas esenciales, al tiempo que reclamaron por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios y las jubilaciones frente a la inflación.
Luego de la cita en el Ministerio de Economía, Georgieva y Caputo se trasladaron a la Casa Rosada, donde sostuvieron un encuentro con Milei al que asistió también el director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Nigel Chalk.
En su agenda, la jefa del organismo crediticio tiene programada una visita a Vaca Muerta, el mayor yacimiento de petróleo y gas de Argentina, en la patagónica provincia de Neuquén.
Coincidiendo con la estancia de Georgieva, un grupo de diputados nacionales, principalmente del bloque opositor Unión por la Patria, presentó este lunes al Congreso de la Nación un anteproyecto que propone ordenar la relación de Argentina con el FMI.
La iniciativa presentada por legislador Máximo Kirchner busca recuperar para el Congreso la decisión sobre el endeudamiento externo del país, con el objetivo de que ninguna operación de crédito se decida por decreto presidencial.
Además, fija un techo legal a la deuda externa, e instruye al Poder Ejecutivo a exigirle al propio FMI una revisión del excedente que hoy carga el país.
La propuesta de Kirchner, que lleva la firma de 15 diputados más, estipula para Argentina orden, previsibilidad y mayor control democrático.
El gobierno argentino debe al FMI más de 57 mil millones de dólares, consolidando al país como su mayor deudor global. Este monto incluye el préstamo original del 2018, refinanciaciones posteriores y un programa acordado en abril de 2025 por 20 mil millones de dólares adicionales.
El Maipo/PL




