La secretaria general del Partido Comunista (PC), Bárbara Figueroa, lanzó duras críticas contra el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, por la conducción de la megarreforma que este miércoles enfrentó una jornada decisiva en el Senado. La dirigenta acusó al Ejecutivo de negociar de mala fe y cuestionó el liderazgo político del titular de Hacienda.
En entrevista con CNN Chile, Figueroa aseguró que la oposición no rechaza la iniciativa por razones políticas, sino por la forma en que el Gobierno ha impulsado su tramitación.
“Nuestro rechazo a esta reforma desde el mundo de la oposición no es caprichoso, no tiene que ver con obstruccionismo, no es una cuestión revanchista contra el Gobierno”, afirmó.
Apunta directamente contra Jorge Quiroz
La dirigente comunista responsabilizó al ministro de Hacienda por las diferencias que surgieron durante la discusión del proyecto, especialmente tras la polémica por el acuerdo alcanzado con parlamentarios de oposición respecto de la invariabilidad tributaria.
“La pregunta es entonces quién está actuando de mala fe, quién está tratando de hacer pillería en este debate de cara al país. Yo diría que hoy día es claramente el ministro Quiroz. Esta reforma tiene nombre y apellido, se llama Jorge Quiroz”, sostuvo.
Además, cuestionó quién ejerce realmente la conducción política del Ejecutivo.
“A estas alturas uno se pregunta quién está gobernando en Chile: ¿está gobernando el ministro de Hacienda o está gobernando el Presidente?”, afirmó.
Acusa una negociación “tramposa”
Figueroa también criticó la rapidez con que el Gobierno impulsó la discusión de la megarreforma.
Según explicó, el Ejecutivo no otorgó tiempo suficiente para analizar las propuestas de los distintos sectores ni para desarrollar un debate amplio.
“Este ha sido un debate exprés. No se han dado los tiempos reales para escuchar a todos los convocados al debate”, señaló.
La secretaria general del PC sostuvo además que el Gobierno utilizó la reconstrucción tras los incendios como argumento para acelerar la discusión tributaria.
Respecto de las conversaciones entre el Ejecutivo y parlamentarios del PPD y del Partido Radical, acusó una interpretación incorrecta de los acuerdos.
A su juicio, el Gobierno intentó avanzar en una rebaja adicional del impuesto corporativo desde el 23% al 22%.
“Por favor, señores, por lo menos el mínimo rigor, que es no tratar de hacer una negociación tramposa, es lo básico”, manifestó.
Cuestiona el impacto económico de la reforma
La dirigente también puso en duda que la megarreforma permita generar más empleos o mejorar los salarios.
“La pregunta más importante es de qué manera ese crecimiento garantiza mayores puestos de trabajo y además con salarios dignos”, sostuvo.
En esa línea, afirmó que las empresas no toman decisiones de contratación únicamente por incentivos tributarios.
Finalmente, Figueroa vinculó el debate de la reforma con la futura agenda laboral del Ejecutivo y manifestó preocupación por eventuales cambios en la distribución de la jornada de trabajo, advirtiendo que podrían afectar el espíritu de la Ley de 40 Horas.
Asimismo, defendió el rol de las organizaciones sindicales durante las negociaciones laborales.
“Ningún trabajador va a discutir de igual a igual con el empleador. Lo hacemos solo cuando tenemos organización sindical”, concluyó.
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