El presidente estadounidense utilizó la cumbre de Ankara para cargar contra Madrid por no ceder las bases de Rota y Morón en la ofensiva contra Irán. Pedro Sánchez minimiza el impacto y recuerda que la política comercial depende de Bruselas.
(Ankara) La cumbre de la Alianza Atlántica (OTAN) celebrada en Ankara se ha convertido en el escenario de un nuevo y severo choque diplomático. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha relanzado sus duras críticas contra España, llegando a plantear abiertamente la necesidad de cortar todo intercambio comercial y diplomático con Madrid. Ante el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el mandatario estadounidense calificó a España de socio “poco confiable” y acusó a sus autoridades de mantener una postura “hostil” frente al resto de los aliados por no cumplir con sus compromisos militares.
El malestar de Washington tiene dos focos claros: la negativa del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a comprometerse con el nuevo objetivo de elevar el gasto militar hasta el 5% del PIB —una meta impulsada por la Casa Blanca— y la reciente decisión de Madrid de no ceder el uso de las bases de Morón y Rota durante la ofensiva militar estadounidense contra Irán.
La réplica de la Moncloa: el paraguas de la Unión Europea
Desde la delegación española, Pedro Sánchez optó por restar dramatismo al enfrentamiento, asegurando que su intercambio informal con Trump se desarrolló en un clima “cordial” y sin tensiones. El jefe del Ejecutivo minimizó las amenazas de ruptura comercial apoyándose en los datos macroeconómicos y en el marco legal de la Unión Europea:
- Impacto relativo: El comercio exterior español con EE. UU. representa apenas el 0,8% de su PIB, muy por debajo de la media comunitaria del 3%.
- Competencia comunitaria: Sánchez recordó que las relaciones comerciales se negocian de forma conjunta en el bloque europeo, lo que priva a Washington de margen legal para aplicar sanciones unilaterales a un solo socio.
- Cumplimiento de objetivos: España defendió haber cumplido “con nota” tras alcanzar en 2025 el umbral del 2% del PIB fijado en la cumbre de 2014, plantando cara al nuevo requerimiento del 5% para 2035.
El dato: Según el Congreso de EE. UU., el intercambio bilateral en 2025 rondó los 75.000 millones de dólares, con una balanza comercial favorable a Washington en 3.000 millones. La Comisión Europea ya ha cerrado filas con Madrid, advirtiendo que Bruselas blindará los intereses de sus Estados miembros basándose en el acuerdo arancelario vigente.
Giro en Oriente Medio: Trump reactiva los ataques a Irán
La cita de Ankara también marcó el fin de la tregua con Teherán. Trump utilizó una retórica sumamente agresiva contra el régimen iraní, al que acusó de amenaza nuclear global, anunciando una reanudación de los ataques que se materializó esa misma jornada.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, respaldó la acción de la Casa Blanca argumentando que frenar el programa de misiles de Teherán es crucial para la estabilidad internacional, reafirmando el consenso de los 32 aliados de que Irán no debe poseer armas nucleares.
El frente del Ártico y las pretensiones de Trump sobre Groenlandia
Otro de los momentos de fricción de la cumbre lo protagonizó Dinamarca. Trump insistió en su vieja aspiración de que Groenlandia pase a soberanía estadounidense, cosechando un rechazo tajante de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen.
Pese a la polémica, el bloque cerró filas en la necesidad de proteger el Ártico frente a la expansión de Rusia y China. En este contexto, España firmó un compromiso junto a otros diez países europeos y Canadá para potenciar la inteligencia y el control marítimo en el Atlántico Norte y el mar Báltico, reafirmando la vigencia del Artículo 5 de defensa mutua.

70.000 millones de euros para Ucrania
La Alianza ratificó un incremento sustancial en el apoyo militar a Kiev, comprometiendo 70.000 millones de euros para 2026 (con proyección de mantener la cifra en 2027) en concepto de equipamiento y formación.
| Ayuda a Ucrania (2026) | Compromiso OTAN |
| Presupuesto asignado | 70.000 millones de € |
| Destino | Equipamiento, asistencia y formación militar |
| Industria de defensa | Autorización de EE. UU. para fabricar misiles Patriot en suelo ucraniano |
Pese al millonario paquete, la OTAN evitó pronunciarse sobre la hoja de ruta para el ingreso formal de Ucrania solicitado por Volodímir Zelenski.
Una foto que manifiesta distancia, pero con balance positivo a los organizadores
Las tensiones con España quedaron escenificadas visualmente en la fotografía oficial de la cumbre, donde Trump y Sánchez fueron ubicados en los extremos opuestos del grupo. Sin embargo, en el balance de cierre, Mark Rutte calificó el encuentro de “éxito rotundo”, celebrando nuevos compromisos de inversión por 50.000 millones de dólares y una cohesión interna inédita.
El propio Trump rebajó la tensión al término de las sesiones, tildando la reunión de positiva y celebrando que el aumento del gasto militar de los aliados europeos acabará beneficiando, de forma directa, a la industria armamentística estadounidense.
El Maipo




