Por Astrid Arellano
El metano es responsable de alrededor de un tercio del calentamiento global actual, pero su permanencia relativamente corta en la atmósfera lo convierte en uno de los objetivos más inmediatos para desacelerar el aumento de la temperatura durante las próximas décadas. Bajo esa premisa, el secretario general de la ONU, António Guterres, lanzó durante la London Climate Action Week un llamado global para acelerar la reducción de este potente gas de efecto invernadero en los sectores de combustibles fósiles, agricultura y residuos.
El evento celebrado esta semana en Londres es uno de los eventos independientes más grandes del mundo sobre el cambio climático.
“El dióxido de carbono (CO2) sigue siendo el principal causante del calentamiento global a largo plazo, pero también es hora de priorizar la reducción del metano”, dijo Guterres. Este gas es unas 80 veces más potente que el dióxido de carbono, señaló, pero a diferencia de este, el metano se descompone en la atmósfera en una o dos décadas.
“Esto significa que reducciones drásticas podrían producir un alivio visible de la temperatura en el plazo de una generación”, sostuvo.
Según los datos presentados, la agricultura genera cerca del 42 % de las emisiones antropogénicas globales de este gas, seguida por los combustibles fósiles, con un 38 %, y los residuos, con el 20 %.

La estrategia presentada identifica nueve acciones prioritarias para 2030. En el sector energético, considerado el ámbito donde pueden lograrse las reducciones más rápidas, la propuesta incluye reparar fugas, eliminar la quema rutinaria y el venteo de gas, además de establecer mecanismos de medición y verificación de emisiones. La ONU destaca que, si se aplicaran todas las medidas técnicamente viables, cerca del 72 % del potencial global de mitigación de metano provendría de los combustibles fósiles.
Guterres advirtió que los avances siguen siendo insuficientes. Citó que en 2025 se quemaron 167 000 millones de metros cúbicos de gas, un volumen equivalente al consumo anual de África, y señaló que la tasa de respuesta a las alertas internacionales de emisiones de metano apenas alcanza el 12 %.
“La acción voluntaria ya no es suficiente”, afirmó al reclamar estándares globales más estrictos para el sector petrolero y gasífero. “Hago un llamado a los gobiernos productores y consumidores por igual para que establezcan un nuevo estándar mundial para el sector del petróleo y el gas: emisiones de metano cercanas a cero en toda la cadena de valor”.
La relevancia de esta agenda va más allá del clima. La reducción del metano también puede traducirse en aire más limpio, mejoras en la salud pública, mayores rendimientos agrícolas y beneficios económicos, reforzando su posición como una de las herramientas más rápidas disponibles para limitar el calentamiento en el corto plazo.
La transparencia ambiental de la IA entra en la agenda climática
La otra advertencia lanzada por Guterres estuvo dirigida a una fuente de demanda energética en rápido crecimiento: los centros de datos que sostienen el desarrollo de la inteligencia artificial.
Si bien reconoció el potencial de la IA para impulsar soluciones climáticas, mejorar servicios públicos y acelerar avances científicos, advirtió que la infraestructura que la sostiene tiene costos ambientales que rara vez son visibles para el público. El consumo de electricidad, agua y suelo asociado a los centros de datos suele quedar fuera de las discusiones sobre el futuro de esta tecnología.


Según la ONU, esta falta de transparencia dificulta que gobiernos y comunidades comprendan el verdadero impacto ambiental de la expansión de la IA. El problema adquiere una dimensión adicional cuando las instalaciones se ubican en territorios que enfrentan presión sobre recursos como agua, energía o tierra, pero reciben pocos beneficios directos.
Frente a ello, Guterres propuso la AI Environmental Transparency Initiative, que plantea que las grandes empresas del sector divulguen públicamente las huellas de carbono, agua y uso de suelo de sus sistemas, además de comprometerse a operar todos sus centros de datos con energía renovable para 2030.
“Basta de costos ocultos. Basta de trasladar la carga a quienes menos pueden soportarla. Es hora de ser transparentes”, afirmó el secretario general. “Si la IA pretende contribuir a construir un futuro mejor, debe ser honesta sobre su costo actual”.
*Imagen principal: António Guterres, secretario general de la ONU durante su participación en la London Action Week, el 23 de junio de 2026 en Londres. Foto: cortesía IMO/Florence Mondou
El Maipo/Mongabay




