Una reciente expedición científica en la Patagonia chilena permitió documentar la magnitud de los bosques submarinos de algas gigantes que habitan las aguas australes del país, ecosistemas clave para la biodiversidad marina y la captura de carbono, pero de los cuales menos del 1% posee protección permanente.
La iniciativa, denominada “Megatransecto Patagonia” y desarrollada por el Programa Marino Rewilding Chile, recorrió las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes para registrar estos extensos bosques de Macrocystis pyrifera, conocidas como kelp, que pueden alcanzar hasta 80 metros de longitud.
Considerados verdaderos refugios de vida marina, estos ecosistemas albergan una amplia variedad de especies de peces, crustáceos y moluscos, además de desempeñar un papel fundamental en la captura y almacenamiento de carbono.
El director del Programa Marino de Rewilding Chile, Mathias Hüne, destacó que estos bosques constituyen auténticas reservas de biodiversidad en un contexto global marcado por la pérdida de especies y hábitats naturales.
“Diversos organismos utilizan estos bosques como refugio, alimentación, crianza y reproducción. Son ecosistemas fundamentales para la salud de los océanos”, explicó.
La mayor concentración del planeta
Aunque los bosques de kelp existen en distintas zonas del mundo, la Patagonia chilena concentra cerca del 33% de la superficie global de bosques de Macrocystis, convirtiéndose en una de las áreas más relevantes para su conservación.
Su importancia es tal que en la Región de Magallanes existe una prohibición para su extracción, medida impulsada por la propia comunidad pesquera debido al rol que cumplen en el ciclo de vida de numerosas especies de interés económico.
El desafío de protegerlos
Pese a su relevancia ecológica y climática, menos del 1% de estos ecosistemas marinos cuenta actualmente con resguardo permanente.
Ante este escenario, los impulsores de la expedición buscan avanzar hacia mecanismos de conservación más robustos, incluyendo la creación de una figura de protección específica para estos bosques y el desarrollo de una red de parques marinos en las zonas de mayor biodiversidad.
La investigación busca aportar evidencia científica para reforzar la protección de uno de los ecosistemas más extensos y menos conocidos del hemisferio sur, considerado fundamental para enfrentar los desafíos de la crisis climática y la pérdida global de biodiversidad.
El Maipo




