La comuna de Puerto Varas dio un paso en materia de innovación ambiental con la puesta en marcha de un humedal fitodepurador piloto destinado a mejorar la calidad de las aguas que desembocan en el Lago Llanquihue.
La iniciativa fue impulsada por la Municipalidad de Puerto Varas en conjunto con la organización Humedal Chile y forma parte del programa comunal “Lago Sin Huella”, orientado a proteger los ecosistemas lacustres de la zona mediante soluciones sustentables.
El proyecto se emplaza en el sector de Walker Martínez y consiste en un humedal artificial de flujo horizontal que funciona como un biofiltro natural. Para ello utiliza vegetación característica de los humedales locales, como junquillos, totoras y calle-calle, las cuales interactúan con microorganismos presentes en el sistema para remover parte de los contaminantes transportados por las aguas.
El alcalde de Puerto Varas, Tomás Gárate, destacó que la experiencia permitirá evaluar el potencial de este tipo de infraestructura ecológica para enfrentar problemas ambientales que afectan a la cuenca.
“Con esta unidad piloto buscamos medir y comprender el impacto real de las soluciones basadas en la naturaleza para gestionar de mejor manera variables críticas en nuestros afluentes”, señaló.
La tecnología busca tratar aguas provenientes del estero que incluyen escorrentías de lluvias e infiltraciones de aguas servidas, contribuyendo a disminuir la carga contaminante antes de que alcance el lago.
Desde Humedal Chile explicaron que uno de los principales objetivos será recopilar información técnica que permita conocer la capacidad de remoción de contaminantes y evaluar la factibilidad de replicar este modelo en otros sectores de la ciudad y de la cuenca del Llanquihue.
El gestor de proyectos de la organización, Manuel González, destacó que se trata de una experiencia pionera en el país y que los resultados servirán para diseñar futuras iniciativas de restauración y saneamiento ambiental.
Además, el humedal contará con un sistema de monitoreo permanente que permitirá seguir su funcionamiento y generar datos para futuras decisiones en materia de gestión hídrica y conservación de ecosistemas.
Según los impulsores del proyecto, la información obtenida durante los próximos meses será clave para determinar el alcance de esta estrategia y proyectar nuevas intervenciones destinadas a mejorar la calidad ambiental de la bahía de Puerto Varas y del Lago Llanquihue.
El Maipo




