Por Iván Paredes Tamayo
Shiva tiene solo ocho meses. Su cuerpo expone las consecuencias del tráfico y la caza de fauna silvestre: carga al menos 90 marcas de perdigones de plomo. Fue rescatada el 14 de marzo en Santa Cruz de la Sierra tras recibir disparos de escopeta. Las heridas destruyeron parte de su pata izquierda y comprometieron seriamente su mandíbula. El 31 de marzo, fue trasladada al refugio Senda Verde, en los Yungas de La Paz, para recibir cuidados intensivos. Ahora requiere estudios médicos complementarios en la ciudad de La Paz, pero los conflictos sociales bloquean esa misión y ponen en riesgo su vida.
Bolivia vive una crisis social desde el 1° de mayo. La Paz es el departamento más afectado por los bloqueos, que provocaron un cerco a la ciudad sede de Gobierno y el desabastecimiento de alimentos, medicinas y combustibles. Trabajadores de la salud marcharon para pedir a los manifestantes que permitan la circulación de tanques de oxígeno y medicinas para los centros de salud. La situación fue calificada como “demasiado crítica” por la Defensoría del Pueblo. Los manifestantes exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.

En ese escenario conflictivo la vida de Shiva está en peligro. En el refugio Senda Verde, ubicado en el municipio subtropical de Coroico, a tres horas de la ciudad de La Paz, intentaron trasladarla a La Paz. El primer intento fue el 18 de mayo. No se logró porque en esa zona yungueña se instalaron bloqueos de carreteras. Siete días después se intentó realizar un nuevo traslado, pero la falta de gasolina frustró el intento. Además, la ciudad sede de Gobierno boliviano está siendo afectada por protestas con movilizaciones constantes: marchas, bloqueos de vías, paro de transporte público.
Vicky Ossio, directora de Senda Verde, afirmó a Mongabay Latam que Shiva “está clínicamente estable”, pero recalcó que es importante saber el estado de la evolución de su caso, porque tiene un cuadro clínico “muy complicado”. La activista acotó que la jaguar ya pasó por la clínica veterinaria Semevet, en la ciudad de La Paz, donde se le hicieron estudios y radiografías. Ahí se comprobó que tenía una infección de hueso a la altura del maxilar porque se afectó un canino desde la raíz. Se realizó entonces un proceso de medicación con “antibióticos muy fuertes” y se la llevó a Senda Verde.
“Cumplimos los 30 días del tratamiento con los antibióticos y al día siguiente [18 de mayo] debíamos llevarla a La Paz, pero no se pudo. Tuvimos que cambiar los antibióticos porque ya no teníamos el mismo, por eso ahora estamos a ciegas”, relató. Ossio añadió que hubo dos intentos más para llevar a Shiva a La Paz, pero ninguno pudo concretarse por falta de gasolina y por las protestas que dificultan el ingreso hasta la zona donde está la clínica veterinaria especializada.
Incluso la activista detalló que la jaguar no puede escuchar los estruendos que ocasionan los petardos y los “cachorros de dinamita” utilizados por los manifestantes en La Paz porque la félida tiene un trauma debido a los disparos de escopeta que recibió.

La importancia del traslado
¿Por qué es importante que Shiva sea trasladada a La Paz? Ossio explicó que hay tres escenarios posibles en el cuadro que afecta a la jaguar cachorra: primero implicaría verificar que se haya controlado la infección y se realice un proceso de inserción a los predios del refugio. Un segundo escenario y el más riesgoso, es que se necesite una cirugía para sacar el canino de leche. El más trágico es que no se haya controlado la infección, lo que implica dejarla vivir hasta que soporte el dolor.
“Existe esa posibilidad, pero no es que no hayamos hecho nada al respecto. Hay que ver si el perdigón sigue en el canino. Si sale y se lo traga puede morir, ya que el plomo es letal cuando es ingerido. Mientras no sepamos todo eso, no sabemos cómo continuar el tratamiento”, resaltó Ossio.
Por el momento, Shiva tiene una dieta de carnes sin huesos, pero ese también es un factor complicado, ya que por la crisis social no está llegando alimentos para los animales que están en Senda Verde. “No podemos esperar mucho para saber qué hacer”, dijo la activista, quien adelantó que la siguiente semana se hará un nuevo intento para llevarla a la ciudad de La Paz.
En Senda Verde sobreviven más de 1200 animales de alrededor de 70 especies, entre aves, reptiles y mamíferos. La falta de alimentos ya obligó a reducir las dietas. En ese refugio hay cinco jaguares que fueron víctimas del tráfico de fauna silvestre e incendios forestales. “Los osos ya no están con su dieta habitual. Por ejemplo, a un tucán no puedes darle cítricos. A los felinos se les cortó algunos tipos de carne”, lamentó.
Además, la crisis social que vive Bolivia también golpeó económicamente al refugio. Senda Verde depende de visitantes y turismo para sostener el cuidado de los animales rescatados del tráfico ilegal y el maltrato, pero ya hace un mes que las visitas desaparecieron debido a los bloqueos de caminos.

Mientras, los campesinos del departamento de La Paz –que es uno de los sectores en protesta- afirmaron el 28 de mayo que no acudirán al diálogo con el Gobierno y que masificarán sus protestas hasta que Rodrigo Paz renuncie a la Presidencia. Otro sector, los mineros, condicionó el diálogo al levantamiento de las órdenes de aprehensión que pesan contra sus dirigentes, explicó el vicepresidente de Bolivia, Edman Lara, quien encabeza junto a la Iglesia Católica, Defensoría del Pueblo y la Asamblea de Derechos Humanos una mesa de diálogo.
*Imagen principal: Shiva sufrió un ataque con disparos. Actualmente, se encuentra en el refugio Senda Verde de La Paz. Foto: cortesía Senda Verde
El Maipo/Mongabay




