La reunión entre el presidente José Antonio Kast y el mandatario israelí Isaac Herzog, realizada durante la ceremonia de investidura de la nueva presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, desató una ola de cuestionamientos desde distintos sectores políticos y organizaciones vinculadas a la comunidad palestina en Chile.
Las críticas surgieron tanto desde el oficialismo como desde la oposición, donde parlamentarios manifestaron preocupación por el impacto político y diplomático del encuentro, considerando el contexto internacional marcado por el conflicto en Gaza y las investigaciones abiertas en tribunales internacionales.
La Comunidad Palestina de Chile también reaccionó mediante un comunicado, señalando que la cita representa “una ruptura con la histórica doctrina de relaciones exteriores del país”.
Además, la organización sostuvo que “el gesto de Kast representa una señal de legitimación hacia una figura que hoy está bajo el escrutinio de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya, en el marco de la demanda por genocidio presentada por Sudáfrica”.
El presidente de la entidad, Maurice Khamis, fue especialmente crítico con la decisión del mandatario chileno.
“Es un acto diplomático que no tiene nada de inocente y una vergüenza para Chile, además de una falta de respeto y empatía con más de medio millón de chilenos de origen palestino”, afirmó.
Khamis añadió que “es un error estratégico contrario a los intereses de nuestro país, que históricamente ha defendido el respeto al derecho internacional y los derechos humanos”.
Asimismo, cuestionó las declaraciones previas de Herzog respecto a la ofensiva militar en Gaza y criticó que el Gobierno chileno sostuviera el encuentro pocos días después de la detención de una ciudadana chilena vinculada a la llamada Flotilla Sumud.
“La incoherencia es grave. Resulta inaceptable que, mientras Chile debía exigir responsabilidades y defender con firmeza a sus nacionales, el presidente opte por reunirse con el jefe del Estado que vulneró esos derechos”, sostuvo.
En el Congreso también hubo reacciones. El senador Sergio Gahona, integrante de la UDI, planteó que “Chile debe actuar con prudencia”.
“Una reunión de esta naturaleza, en medio de un proceso abierto ante la justicia internacional y de una tragedia humanitaria evidente en Gaza, exige una explicación política seria por parte del Gobierno”, señaló.
Desde la oposición, el senador Diego Ibáñez, del Frente Amplio, afirmó que “no se puede hablar de derechos humanos y, al mismo tiempo, normalizar vínculos políticos con autoridades genocidas que han justificado la destrucción de Gaza”.
A las críticas se sumaron también los diputados Omar Sabat y Marcos Ilabaca, quienes calificaron el encuentro como una señal equivocada y políticamente incoherente.
Actualmente, Chile mantiene relaciones diplomáticas tanto con Israel como con Palestina, respaldando oficialmente la solución de dos Estados como salida al conflicto.
El Maipo




