La Conmebol puso contra el tiempo a Universidad Católica de cara a su próximo duelo ante Boca Juniors por la Copa Libertadores, exigiendo el cumplimiento del reglamento en materia de público visitante.
Hasta hace algunos días, en el elenco cruzado se daba por hecho que el encuentro se disputaría únicamente con hinchas locales, luego de que la Delegación Presidencial Metropolitana rechazara la presencia de fanáticos xeneizes en el Claro Arena por motivos de seguridad.
Sin embargo, el organismo rector del fútbol sudamericano fue categórico al recordar que el Manual de Clubes establece la obligación de disponer de un mínimo de 2.000 entradas para la hinchada visitante.
Desde el club informaron oportunamente a la Conmebol sobre la decisión de la autoridad local, apelando a la normativa que permite excepciones si estas se comunican con al menos ocho días de anticipación. No obstante, la respuesta desde Luque fue clara.
“Si bien se reconocen las competencias de las autoridades locales, esto no exime al club organizador del cumplimiento del reglamento”, señala el documento firmado por Nery Pumpido, secretario general adjunto del organismo, descartando la posibilidad de jugar sin público visitante.
En ese contexto, la Conmebol otorgó un plazo límite para que Universidad Católica informe cómo garantizará la presencia de hinchas de Boca Juniors o, en su defecto, solicite un cambio de estadio. Entre las alternativas, aparece el Estadio Nacional como opción viable.
El ente sudamericano advirtió además que, de no recibir respuesta dentro del plazo establecido, podrá tomar medidas unilaterales, incluyendo la reubicación del partido, cuyos costos deberán ser asumidos por el club organizador.
La postura de Conmebol contrasta con decisiones recientes en torneos continentales, donde sí se han permitido partidos sin público visitante por disposición de autoridades locales, lo que abre el debate sobre la aplicación de criterios en este tipo de situaciones.
El Maipo




