Por Javier Benítez
El subcomandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán [CGRI], Ali Fadavi, afirmó que todas las bases militares estadounidenses en Oriente Medio han sido destruidas en el contexto de las agresiones injustificadas de EEUU e Israel contra el país persa.
EEUU sufre graves pérdidas por su agresión a Irán
Ali Fadavi señaló que Washington ha asumido “costos muy elevados” durante décadas para levantar estas instalaciones en la región y cuyos gastos se habían financiado con los impuestos de los ciudadanos estadounidenses. En este sentido, añadió que si los contribuyentes del país norteamericano conocieran el volumen de recursos invertidos en esas bases, “se rebelarían hoy mismo”.
En este contexto, el presidente de EEUU, Donald Trump, declaró al portal Axios que la guerra con Irán terminará pronto porque “prácticamente no queda nada que atacar”. “Una cosita aquí y allá… En cualquier momento que yo quiera que termine, terminará”. Por otra parte, afirmó que la agresión contra Irán resultó más fácil de lo que pensaban. “Para ellos es una guerra. Para nosotros resultó ser más fácil de lo que pensábamos“, zanjó el mandatario norteamericano, dando a entender que los objetivos de la agresión contra Irán ya se habían cumplido.
Para el profesor, historiador y analista político internacional Daniel Trujillo Sanz, “el objetivo estadounidense ha sido tan voluble que ahora mismo no sabemos exactamente dónde se sitúa“. “Quizás el último punto sea la administración de recursos, es decir, el petróleo. Pero si nos fijamos en los que los estadounidenses declararon como ‘objetivos’, el cambio de régimen ha sido un fracaso. Y un fracaso absoluto que se repite porque la estrategia estadounidense de intento de cambio de régimen a base de golpes aéreos, no es nueva”, subraya el experto.
“Si aparte EEUU pretendía imponer un Gobierno títere, ese objetivo debería ser completamente abandonado, puesto que lo que ha conseguido asesinando al ayatolá Alí Jameneí, ha sido unir y galvanizar al pueblo iraní, todos a una, quizás como nunca. Es decir, el fracaso [de EEUU] es absoluto“, concluye Trujillo Sanz.
El Maipo/Sputnik




