En la antesala del cambio de mando, el presidente Gabriel Boric realizó la noche del martes su última cadena nacional desde el Palacio de La Moneda, instancia en la que hizo un balance de su gestión y abordó algunas de las controversias que marcaron el último tramo de su administración.
Durante un mensaje televisado que se extendió por poco más de once minutos, el mandatario sostuvo que deja el cargo con tranquilidad respecto a su gestión. “Me voy con la frente en alto y las manos limpias”, afirmó, señalando además que, a su juicio, el país se encuentra en mejores condiciones que hace cuatro años.
En su intervención, el jefe de Estado repasó avances de su Gobierno en áreas como seguridad pública, pensiones y salud, pero también reconoció errores ocurridos durante su mandato. En ese contexto, abordó dos episodios que generaron fuertes críticas: el caso del exsubsecretario del Interior Manuel Monsalve, acusado de violación por una funcionaria subordinada, y el fallido proceso de compra de la casa del expresidente Salvador Allende.
Respecto de estas situaciones, Boric sostuvo: “En ambos asumo la responsabilidad. Pero sepan que las políticas que se han impulsado en favor de la mujer y la equidad de género durante nuestro Gobierno seguirán y quedarán para todas las chilenas durante mucho tiempo. Y que la dignidad del expresidente no se mancha por los errores que yo pueda haber cometido”.
El episodio relacionado con la vivienda de Allende se remonta a fines de 2022, cuando el Ejecutivo anunció la compra de la casa ubicada en calle Guardia Vieja, en Santiago, con el objetivo de transformarla en un museo. Sin embargo, la operación fue suspendida pocos días después al conocerse que entre los propietarios figuraban la entonces ministra de Defensa Maya Fernández, nieta del exmandatario, y la senadora Isabel Allende Bussi, lo que generaba incompatibilidades legales para concretar la transacción con el Estado.
En su discurso, Boric también se refirió al traspaso del poder al presidente electo José Antonio Kast, señalando que, pese a algunas tensiones recientes entre ambos equipos, la ceremonia se desarrollará con normalidad. “Se realizará un cambio de mando impecable. Tanto yo como el futuro presidente Kast sabemos que Chile está primero”, expresó.
Asimismo, destacó la importancia de fortalecer la institucionalidad democrática, señalando que “la democracia que tanto nos costó recuperar es importante cultivarla día a día y en especial en estos momentos clave”.
De cara a su futuro personal, el mandatario adelantó que buscará dedicar más tiempo a su vida familiar, aunque aseguró que seguirá disponible para colaborar en temas de Estado cuando sea necesario. Recordó además el momento en que llegó al poder: “Llegué a La Moneda con 36 años y la dejo con 40. Les prometo que durante todo este tiempo he dado lo mejor de mí para estar a la altura de esta tremenda responsabilidad”.
La jornada del presidente incluyó también actividades públicas durante el día, entre ellas la inauguración de la 29ª Comisaría de La Farfana en la comuna de Maipú, donde destacó los avances en materia de seguridad, uno de los temas que con el paso de los años se transformó en una de las principales preocupaciones ciudadanas.
El Maipo




