En una final cargada de dramatismo, Club Atlético Lanús logró una consagración memorable al imponerse en el estadio Maracaná y quedarse con la Recopa Sudamericana. El conjunto argentino resistió la presión del Flamengo y definió la serie en el tiempo suplementario, con participación decisiva del chileno Matías Sepúlveda.
Bajo una intensa lluvia en Río de Janeiro, el cuadro granate sorprendió de entrada. Un error del arquero Agustín Rossi permitió que Rodrigo Castillo abriera el marcador, dándole ventaja a la visita y encendiendo la tensión en las tribunas.
Flamengo reaccionó antes del descanso. Tras una mano en el área, el árbitro sancionó penal y Giorgian De Arrascaeta convirtió para igualar el encuentro. En el tramo final del tiempo reglamentario, otra infracción derivó en un segundo lanzamiento desde los doce pasos, que Jorginho transformó en el 2-1, resultado que llevó la definición al alargue.
Cuando el equipo brasileño parecía tener el impulso, Lanús encontró oxígeno en una jugada a balón detenido. José Canale conectó de cabeza un tiro de esquina ejecutado por Sepúlveda y marcó el empate que devolvía la ventaja global a los argentinos.
Ya con el “Mengão” volcado en ataque, los visitantes aprovecharon los espacios. En un rápido contragolpe, Dylan Aquino dejó en el camino a defensores y al arquero para sellar el 3-2 definitivo, silenciando el Maracaná.
Con esta victoria, Lanús suma un nuevo trofeo internacional a su vitrina, reafirmando su protagonismo continental tras sus anteriores conquistas en torneos Conmebol y completando una noche que quedará en la memoria de sus hinchas.
El Maipo




