Un amplio operativo de seguridad se desplegó la noche de este miércoles en la Ex Penitenciaría de Santiago, luego de que dos recuentos consecutivos de internos arrojaran diferencias respecto de los registros oficiales del penal.
La alerta se activó cuando funcionarios de Gendarmería de Chile no lograron ubicar a dos reclusos catalogados como de alta peligrosidad durante los controles rutinarios. A partir de ese momento se pusieron en marcha los protocolos internos de emergencia y se movilizaron unidades especiales al interior del recinto.
El coronel George Olmos, jefe del Departamento de Seguridad Penitenciaria, indicó que la inconsistencia fue detectada en procedimientos habituales de conteo y que, ante la falta de coincidencia, se ordenó repetir el proceso para descartar errores administrativos.
De acuerdo con antecedentes preliminares, uno de los internos ausentes cumple una condena de larga duración —que se extendería hasta 2030—, mientras que el segundo mantiene causas de alta connotación pública.
Pese a la gravedad del hecho, hasta ahora las autoridades no han confirmado oficialmente una fuga, ya que no se descarta que los internos puedan estar ocultos dentro del establecimiento.
El subsecretario de Justicia, Ernesto Muñoz, llegó al recinto para supervisar un tercer censo masivo de la población penal, proceso que podría prolongarse por varias horas. Según explicó, se dispuso el apoyo de unidades caninas y equipos especializados para revisar exhaustivamente cada sector del penal.
La autoridad sostuvo que en situaciones anteriores se ha detectado a internos escondidos dentro del propio recinto, por lo que el objetivo inicial es agotar todas las instancias de búsqueda interna antes de confirmar una eventual evasión. Asimismo, advirtió que, de comprobarse una fuga, se investigarán posibles responsabilidades administrativas en la cadena de mando.
El Maipo




