El tramo decisivo de la Premier League entró en ebullición. El Manchester City sacó adelante un partido exigente ante el Newcastle United (2-1) y se ubicó a solo dos puntos del líder, el Arsenal, reactivando la lucha por el título.
El equipo de Pep Guardiola asumió el desafío con una propuesta ofensiva desde el arranque, alineando doble punta con Erling Haaland y Omar Marmoush. Sin embargo, el protagonista inesperado fue el joven Nico O’Reilly, quien firmó un doblete clave.
El primero llegó tras una transición rápida: Marmoush atrajo marcas y filtró un pase que O’Reilly controló en la frontal para definir con precisión junto al poste de Nick Pope. El empate parcial del Newcastle —en una jugada que descolocó a la defensa local— le dio dramatismo al encuentro, pero la respuesta del City fue inmediata.
Cinco minutos más tarde, O’Reilly volvió a aparecer, esta vez con olfato de ‘9’: atacó el área y conectó de cabeza un centro de Haaland para el 2-1. El noruego no anotó, pero fue determinante en la asistencia y en la generación de espacios.
En el complemento, el Newcastle presionó y llegó a convertir, aunque la acción fue invalidada por posición de adelanto. El City optó por administrar la ventaja. Guardiola priorizó el orden antes que el riesgo, consciente de que el resultado era suficiente para mantener la presión sobre el Arsenal.
En el cierre, pudo sentenciarlo el cuadro celeste, pero Pope evitó el tercero con intervenciones ante Haaland y Phil Foden. No hizo falta más: el triunfo deja al City a dos puntos de la cima y confirma que la persecución está en marcha.
El Maipo




