En la sala Juan Francisco García del Conservatorio Nacional de Música se realizó el estreno internacional de El Secreto de los Pájaros, una propuesta artística que toma como eje el imaginario del archipiélago de Chiloé para construir una experiencia sonora y visual contemporánea.
El proyecto fue concebido en Ancud por el flautista, investigador y gestor cultural Alejandro Lavanderos, quien plantea una puesta en escena donde la música actual, los recursos electroacústicos y el lenguaje audiovisual dialogan con la memoria simbólica, natural y ancestral del sur de Chile.
Impulsada por la Agrupación Cultural Codarte Chiloé y con financiamiento del Fondo Comunidad Cultura Regional 2025 del Gobierno Regional de Los Lagos, la iniciativa no se limita a un concierto. Su programación contempla un espectáculo multimedial para multiflauta, un repertorio sinfónico con estrenos absolutos, instancias formativas centradas en la creación contemporánea para flauta y una conferencia dedicada al patrimonio cultural chilote.
Tras su debut en República Dominicana, la obra comenzará una gira que incluye colaboraciones con instituciones como el Conservatorio Plurinacional de Música de La Paz, la Universidad Nacional de la Música de Lima, la Red de Músicas de Medellín, el Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y la Casa de la Cultura de Ancud, conformando una red artística y académica en distintos países de la región.
Las composiciones que integran el proyecto fueron encargadas especialmente a creadores de Chile, Cuba, Argentina y Australia, entre ellos Andrián Pertout, Kabor Alba, Rodrigo Cádiz, Cristian Galarce, Yalil Guerra y Julieta Szewach, junto al realizador audiovisual chileno radicado en Estados Unidos Andrés Tapia-Urzúa.
El núcleo de la propuesta es un monodrama para multiflautista, electrónica e imagen, desarrollado junto al compositor Cristian Galarce. En esta pieza, el intérprete asume un rol que trasciende lo musical: se convierte en narrador y puente entre distintos tiempos y universos simbólicos, dando forma a una experiencia que combina tradición e innovación desde una mirada austral.
El Maipo




