(Nueva Delhi) El búfalo Banni es una raza lechera autóctona que se encuentra principalmente en las praderas de Banni, en el distrito de Kachchh, Gujarat, una de las regiones agroecológicas más distintivas de la India. Este paisaje se caracteriza por suelos altamente calcáreos, salinos y franco-arenosos con baja capacidad de retención de agua, baja permeabilidad y vulnerabilidad a la erosión. A pesar de estas duras condiciones, la raza se ha convertido en un animal notablemente resistente, profundamente integrado en el estilo de vida pastoral de la comunidad Maldhari.
Históricamente, se cree que los maldharis emigraron desde Halieb, en Afganistán, hace casi 500 años, trayendo consigo su ganado en busca de pastos. Con el tiempo, los búfalos se adaptaron al ecosistema único de la región y llegaron a ser conocidos como “Banni”, nombre que hace referencia a su territorio natal.
Área nativa y entorno de producción
La zona de cría se encuentra entre las longitudes 68°56′ y 70°32′ E y las latitudes 23°19′ y 23°52′ N, abarcando el ecosistema de pastizales áridos y semiáridos de Banni. El entorno experimenta una variabilidad climática extrema, pero la raza prospera en estas condiciones de estrés, demostrando una adaptación excepcional al clima local y a los sistemas de manejo tradicionales.
Los búfalos Banni se crían principalmente para la producción de leche y se adaptan bien a los sistemas de producción extensivos, en particular al pastoreo nocturno, una práctica distintiva en la que los animales pastan durante las horas más frescas de la noche para hacer frente al calor diurno y la escasa disponibilidad de forraje.
Conservación de razas basada en la comunidad
La raza está estrechamente vinculada a las tradiciones de gestión pastoral. Los hogares maldhari suelen mantener rebaños de entre 15 y 25 animales, aunque el tamaño de los rebaños puede variar entre 10 y 150 animales según el acceso al pasto y los recursos familiares. Se ha establecido un libro genealógico, y las iniciativas de conservación y promoción cuentan con el apoyo de Banni Pashu Ucherak Maldhar Sangathan, una organización comunitaria de criadores que trabaja para preservar la identidad genética de la raza.
Características físicas e identidad racial
Los búfalos Banni son visualmente impactantes y su estructura está bien adaptada al pastoreo extensivo. Su color predominante es el negro, aunque ocasionalmente se observan ejemplares de tonos cobrizos. Sus cuernos son una de sus características más reconocibles: de medianos a grandes, pesados y curvados verticalmente hacia arriba, a menudo formando una espiral invertida, simple o doble, con un diámetro de 24 a 30 cm en los animales adultos.
Morfológicamente, las hembras son ligeramente más largas que los machos, una característica relacionada con su función lechera. Las medidas promedio indican una altura de aproximadamente 137 cm en las hembras y 138 cm en los machos, con una circunferencia cardíaca de aproximadamente 204 cm y 214 cm respectivamente, lo que refleja un fuerte desarrollo torácico esencial para el pastoreo de resistencia.
Prácticas de gestión: diseñadas por la ecología
El sistema de producción sigue siendo en gran medida extensivo y basado en el pastoreo. Los animales pastan libremente en los pastizales de Banni, especialmente de noche, lo que permite un uso eficiente del forraje natural y minimiza el estrés térmico. En algunas zonas de Kachchh y en otras partes de Gujarat, los ganaderos han adoptado sistemas semi-intensivos.
Se proporciona alimentación complementaria de forma selectiva a los animales lactantes y en etapa avanzada de gestación para mantener la productividad, pero la raza depende en gran medida de los recursos naturales de pastoreo, lo que hace que sea muy económica su crianza en sistemas de bajos insumos.
Rendimiento y calidad de los productos lácteos
La búfala Banni es reconocida por su gran potencial lechero en condiciones de mínimos insumos. La edad promedio al primer parto es de aproximadamente 40,3 meses, mientras que el intervalo entre partos es de 12,24 meses, lo que indica una eficiencia reproductiva estable.
La producción de leche promedia aproximadamente 2857 kg por lactancia, con rendimientos registrados que oscilan entre 1095 kg y 6054 kg en animales bien manejados. Uno de los atributos más valorados de la raza es su alto contenido de grasa láctea, con un promedio del 6,65 % y que en algunos casos llega hasta el 12,1 %, lo que la hace ideal para productos lácteos tradicionales como el ghee, el khoa y las preparaciones fermentadas.
Adaptación: la mayor fortaleza de la raza
Quizás el rasgo más distintivo del búfalo Banni sea su resiliencia ecológica. Estos animales están excepcionalmente adaptados para sobrevivir y producir en suelos salinos, con escasez de agua y fluctuaciones estacionales del forraje. Su capacidad para recorrer largas distancias, utilizar pastos gruesos y mantener la productividad en situaciones de estrés los convierte en un importante recurso genético para la producción lechera resiliente al clima.
Esta adaptabilidad es cada vez más relevante en el contexto del cambio climático, donde las razas capaces de sostener la producción en entornos marginales están adquiriendo importancia estratégica para los medios de vida basados en la ganadería.
Tendencias poblacionales y preocupaciones de conservación
Las estimaciones de censos y encuestas ganaderas destacan fluctuaciones en la población a lo largo del tiempo. La raza registró una población de 525.115 animales en 2007, según el XVIII Censo Ganadero de Gujarat. Estimaciones posteriores de 2013 situaron la población en torno a los 239.572 animales, lo que indica la necesidad de una atención continua a la conservación y de programas de cría estructurados.
Estos cambios subrayan la importancia de las instituciones comunitarias, las estrategias de mejoramiento científico y el apoyo político para garantizar que este recurso genético adaptado localmente no disminuya bajo las presiones del mestizaje y los cambios en los patrones de uso de la tierra.
Un modelo para la ganadería indígena climáticamente inteligente
El búfalo Banni constituye un ejemplo convincente de cómo las razas autóctonas evolucionan junto con la cultura, la ecología y los sistemas de subsistencia. Su supervivencia en uno de los ecosistemas de pastizales más frágiles de la India, combinada con una leche de alta calidad y una gestión con bajos insumos, lo posiciona como un modelo para el desarrollo lechero sostenible en regiones áridas y semiáridas.




