Un hito inédito para el deporte de aventura chileno y mundial protagonizaron Jacinta Correa y Camila Forti, quienes se transformaron en las primeras mujeres en llegar en bicicleta al campamento base del Everest, ubicado a más de 5.000 metros sobre el nivel del mar.
La travesía comenzó tras su arribo a Nepal, desde donde iniciaron el ascenso el pasado 28 de enero, enfrentando uno de los recorridos más exigentes del planeta. Durante 11 días de expedición, las riders debieron alternar el pedaleo con largos tramos cargando la bicicleta al hombro, debido a las condiciones extremas del terreno y la altura.
El objetivo se concretó este miércoles 11 de febrero, cuando ambas alcanzaron el campamento base de la montaña más alta del mundo, sellando una hazaña que hasta ahora solo había sido registrada, de manera aislada, por algunos hombres.
“Misión cumplida: Everest Base Camp con bicicleta. No lo podemos creer”, escribieron Correa y Forti en sus redes sociales, reflejando la magnitud del logro.
Antes de iniciar el desafío, Camila Forti ya había anticipado el carácter histórico de la expedición, señalando que no existían antecedentes públicos de mujeres que hubieran completado este recorrido en bicicleta. “Sabíamos que era algo que no se había hecho antes por mujeres, y eso nos motivó aún más”, había comentado.
La hazaña no solo marca un precedente para el ciclismo de aventura, sino que también abre nuevas rutas simbólicas para la participación femenina en desafíos extremos, consolidando a Correa y Forti como referentes del deporte outdoor a nivel internacional.
El Maipo




