El presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol, Alejandro Domínguez, volvió a poner sobre la mesa la discusión por los cupos mundialistas y expresó su aspiración de que las diez selecciones de la Conmebol tengan presencia en el Mundial de 2030.
El dirigente sostuvo que un escenario de ese tipo elevaría el nivel de la Copa del Mundo y recordó que el organismo sudamericano promueve que la cita centenaria se dispute con 64 selecciones, lo que abriría la puerta a una mayor representación regional en el torneo.
En esa misma línea, Domínguez defendió el número de plazas asignadas a Sudamérica para el Mundial de 2026, señalando que las 6,5 plazas otorgadas a la zona responden a la alta exigencia de sus clasificatorias. “Es la primera vez que Sudamérica tiene seis cupos y medio y, sinceramente, nos parece apenas justo”, afirmó tras participar en la firma de un memorando de entendimiento entre la Conmebol y el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia de Paraguay.
El dirigente remarcó además que las eliminatorias sudamericanas destacan por su paridad y dificultad, calificándolas como las más competitivas del planeta, un argumento que —según indicó— respalda la solicitud de más cupos directos para la región.
Sus declaraciones contrastan con las críticas surgidas desde Europa. En noviembre pasado, el técnico italiano Gennaro Gattuso cuestionó el sistema de clasificación, apuntando a que en Sudamérica seis selecciones acceden de forma directa y una séptima puede disputar el repechaje, mientras que en Europa la lucha por los cupos es más numerosa.
Actualmente, 54 selecciones de la UEFA compiten por 16 plazas para el Mundial de 2026, de las cuales 12 se entregan de manera directa y cuatro se definen a través de los playoffs, un escenario que ha reavivado el debate sobre la distribución de cupos entre las distintas confederaciones.
El Maipo



