Doce años después del accidente que cambió su vida para siempre, el estado de salud de Michael Schumacher vuelve a generar atención a nivel mundial. El legendario piloto alemán, alejado completamente de la vida pública desde 2013, habría experimentado una evolución significativa en su condición, según reportes surgidos en las últimas horas desde la prensa europea.
Considerado uno de los máximos íconos en la historia de la Fórmula 1, Schumacher marcó una era con siete títulos mundiales y un dominio inolvidable al volante de Ferrari. Sin embargo, su mayor desafío comenzó lejos de las pistas, tras el grave traumatismo cerebral sufrido mientras practicaba esquí.
De acuerdo con información publicada por el medio británico Daily Mail, el ex campeón ya no permanecería postrado en cama de forma permanente. Actualmente, utilizaría una silla de ruedas que le permite cierto grado de movilidad, incluso para trasladarse entre sus residencias en Mallorca y Ginebra. Su cuidado continúa siendo intensivo y está a cargo de un equipo médico especializado, además del apoyo constante de su esposa, Corinna, con quien mantiene una relación de más de tres décadas.
El informe también señala que, pese a las secuelas neurológicas del accidente, Schumacher sería capaz de comprender parte de lo que ocurre a su alrededor y mantener una forma limitada de comunicación, principalmente mediante el parpadeo de los ojos. Aunque el hermetismo familiar se mantiene, estas informaciones han sido recibidas como señales alentadoras por sus seguidores.
Michael Schumacher debutó en la Fórmula 1 en 1991 con Jordan y alcanzó la gloria con Benetton antes de convertirse en leyenda absoluta en Ferrari, donde conquistó cinco campeonatos consecutivos entre 2000 y 2004. Hoy, lejos del rugido de los motores, el “Kaiser” continúa librando su carrera más difícil, acompañado del respeto y la admiración del mundo del automovilismo.
El Maipo



