La emergencia provocada por los incendios forestales en las regiones del Biobío y Ñuble continúa desarrollándose en un escenario complejo y cambiante. Durante esta jornada, las autoridades ratificaron que la cifra de personas fallecidas se mantiene en 19 víctimas, mientras diversos focos de incendio siguen activos y bajo monitoreo permanente.
Ante la gravedad de la situación, el Gobierno decidió reforzar el estado de catástrofe vigente y mantener el toque de queda en varias comunas del Biobío, medida orientada a resguardar a la población y facilitar el despliegue de los equipos de emergencia durante la noche.
En este contexto, el ministro del Interior encabezó una nueva sesión del Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) a nivel nacional, junto a la directora de Senapred y representantes de distintos organismos públicos. El objetivo de la instancia fue fortalecer la coordinación interinstitucional, optimizar el uso de recursos y ajustar las estrategias de combate al fuego en las zonas más afectadas.
Según los últimos reportes oficiales, las llamas han consumido decenas de miles de hectáreas en Biobío y Ñuble, afectando tanto sectores rurales como áreas habitadas. El impacto social sigue en aumento: más de 630 personas permanecen en albergues, se contabilizan 1.533 damnificados, alrededor de 325 viviendas completamente destruidas y más de mil casas en proceso de evaluación por daños estructurales.
El presidente Gabriel Boric reiteró que el panorama sigue siendo crítico y advirtió que el balance podría modificarse, ya que aún existen zonas de difícil acceso donde continúan las labores de evaluación y control. En paralelo, sostuvo una reunión con el presidente electo José Antonio Kast, con el fin de coordinar acciones tanto para la contención de la emergencia como para la futura etapa de reconstrucción, con énfasis en el apoyo a las familias afectadas.
En terreno, brigadistas forestales, bomberos, personal de salud, efectivos de las Fuerzas Armadas y equipos técnicos continúan desplegados de manera ininterrumpida en distintos puntos del Biobío y Ñuble. Sin embargo, las condiciones climáticas adversas, marcadas por altas temperaturas, baja humedad y presencia de viento, siguen dificultando el control total de los incendios.
Finalmente, las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía a respetar las evacuaciones decretadas mediante el Sistema SAE, cumplir las restricciones de movilidad vigentes y mantenerse informada exclusivamente a través de canales oficiales, subrayando que la colaboración de la población es clave para enfrentar una emergencia que continúa evolucionando con el paso de las horas.
Mientras continúan los esfuerzos para controlar los focos activos en Biobío y Ñuble, las autoridades mantienen el monitoreo permanente de la emergencia y no descartan nuevas medidas si la situación lo requiere. En tanto, el llamado sigue siendo a la prevención, la responsabilidad ciudadana y la solidaridad con las familias que han resultado afectadas por una de las emergencias más graves de los últimos años en la zona.
El Maipo



