Senegal se proclamó campeón de la Copa Africana de Naciones tras vencer por 1-0 a Marruecos en una final cargada de dramatismo y polémica. El héroe de la jornada fue el mediocampista Pape Gueye, quien a los 94 minutos sacó un potente remate desde larga distancia que terminó definiendo el encuentro.
La tensión aumentó en los minutos finales, cuando el árbitro sancionó un penal a favor de Marruecos en el minuto 98. La decisión generó una airada reacción del conjunto senegalés, cuyos jugadores abandonaron momentáneamente el campo antes de regresar. Recién 24 minutos después del tiempo reglamentario se ejecutó la pena máxima.
El encargado de cobrar fue el hispano-marroquí Brahim Díaz, quien intentó una definición a lo Panenka, pero su remate fue contenido por el arquero Édouard Mendy, desatando la celebración senegalesa y silenciando el estadio Príncipe Moulay Abdallah.
Cabe destacar que Marruecos había dominado los enfrentamientos recientes, con cuatro triunfos en los últimos cinco duelos ante Senegal, cuya última victoria oficial se remontaba a 2012.
Ambas selecciones disputaban su segunda final continental en busca de la gloria, ya que Marruecos había conquistado el título en 1976, mientras que Senegal se había coronado campeón en la edición de 2021.
Con este triunfo, Senegal reafirma su protagonismo en el fútbol africano y suma un nuevo capítulo dorado a su historia, mientras Marruecos deberá reponerse de una final marcada por la tensión y la polémica. La Copa Africana de Naciones volvió a demostrar por qué es uno de los torneos más intensos y emocionantes del continente.
El Maipo/PL



