Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha que recuerda más de un siglo de luchas por derechos políticos, laborales y sociales de las mujeres en todo el mundo.
En Chile, la jornada se ha convertido en una de las movilizaciones sociales más masivas de los últimos años, con marchas y actividades que combinan memoria histórica, demandas actuales y debate político sobre el futuro de las políticas de igualdad de género.
El origen de la conmemoración
El Día Internacional de la Mujer tiene sus raíces en el movimiento obrero y feminista de comienzos del siglo XX, cuando se realizaron algunas de las primeras movilizaciones en Europa y Estados Unidos, donde miles de mujeres salieron a las calles para exigir derechos laborales, el voto femenino y mejores condiciones de trabajo.
La historia del movimiento también está marcada por episodios trágicos. Uno de los más recordados ocurrió en 1911, cuando un incendio en la fábrica textil Triangle Shirtwaist en Nueva York provocó la muerte de 146 trabajadores, en su mayoría mujeres jóvenes inmigrantes. Muchas quedaron atrapadas debido a que las puertas estaban cerradas mientras trabajaban, lo que generó indignación pública y protestas que posteriormente impulsaron reformas en la legislación laboral y en las condiciones de seguridad en el trabajo.
Décadas más tarde, en 1975, la Organización de las Naciones Unidas oficializó la conmemoración dentro de su calendario internacional, consolidándola como una jornada global de reivindicación por la igualdad de género.
En Chile, la conmemoración comenzó a tomar forma en la década de 1930. Uno de los hitos más relevantes fue la celebración realizada en 1936 por el Movimiento Pro Emancipación de las Mujeres de Chile (MEMCH), organización feminista que promovía el acceso de las mujeres a derechos políticos y sociales.
Hitos del feminismo en Chile
A lo largo del siglo XX y XXI, el movimiento feminista chileno ha protagonizado distintos momentos clave en la ampliación de derechos. Entre ellos destacan la creación del MEMCH en la década de 1930 antes nombrada, la conquista del derecho a voto para las mujeres en elecciones presidenciales en 1949 durante el gobierno de Gabriel González Videla, y décadas más tarde la irrupción del llamado “mayo feminista” de 2018, cuando estudiantes universitarias lideraron una ola de movilizaciones contra el acoso y la violencia de género en instituciones educativas. Estos hitos han marcado el desarrollo del movimiento y han contribuido a posicionar la igualdad de género como un tema central del debate público en Chile.
El auge de las marchas feministas en Chile
En las últimas décadas, y especialmente desde fines de la década de 2010, el 8M ha adquirido una dimensión masiva en Chile. Las movilizaciones feministas han convocado a cientos de miles de personas en Santiago y en distintas regiones del país.
Las marchas han instalado en la agenda pública temas como la violencia de género, la igualdad salarial, los derechos reproductivos y la mayor participación de las mujeres en la vida política y social.
En 2026, organizaciones feministas volvieron a convocar manifestaciones en distintas ciudades. En Santiago, la marcha principal se realizará desde el sector de Plaza Italia, mientras que en ciudades como Valparaíso, Concepción y otras regiones también se programaron actividades, concentraciones y actos culturales.
Un 8M en medio de un cambio político
La conmemoración de este año ocurre además en un momento particular del escenario político chileno. El gobierno del presidente Gabriel Boric finaliza su mandato el 11 de marzo tras cuatro años en los que la agenda feminista tuvo una presencia relevante en el debate público.
Durante ese periodo, el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género —encabezado por Antonia Orellana— impulsó iniciativas como la ley integral contra la violencia hacia las mujeres y otras políticas orientadas a reducir las brechas de género.
Sin embargo, el escenario político cambiará con la llegada al poder del presidente electo José Antonio Kast. En su gabinete fue designada como nueva ministra de la Mujer Judith Marín, profesora y exconcejala de San Ramón vinculada al Partido Social Cristiano.
Su nombramiento ha generado debate en distintos sectores, especialmente por sus posturas críticas frente a algunas políticas feministas y al aborto, lo que ha despertado cuestionamientos desde organizaciones de mujeres y movimientos sociales.
Entre memoria y demandas actuales
Más de un siglo después de sus orígenes, el 8 de marzo continúa siendo una jornada de reflexión, memoria y movilización.
En Chile, las marchas no solo recuerdan las luchas históricas por el derecho al voto o el acceso al trabajo, sino que también plantean desafíos actuales como la erradicación de la violencia de género, la igualdad salarial, la participación política y el reconocimiento del trabajo de cuidados.
Con un nuevo ciclo político a punto de comenzar, el 8M de 2026 aparece como una jornada clave para observar el rumbo que tomará la agenda de igualdad en el país y el rol que seguirá jugando el movimiento feminista en el debate público.
El Maipo




